MÁS BATERÍA QUE NUNCA
El nuevo Nokia 300 Charge se convierte en una batería externa con solo pulsar un botón
El nuevo teléfono de Nokia estrena una funcionalidad que le permite alimentar a otros dispositivos con su gran baterías.
HMD y Nokia, y viceversa, están más activas que nunca. Tras unos meses de silencios, seguramente consecuencia de problemas de licencias y patentes, la marca nórdica ha vuelto a la carga en el terreno de los teléfonos básicos o tontos, donde cuenta con una reputación inmejorable y es sin duda alguna el principal impulsor de una forma de usar la tecnología más saludable, lejos de las notificaciones y las pantallas táctiles. Y estamos conociendo más innovación que nunca en este segmento, primero con sus Nokia básicos con IA integrada, y ahora un modelo que funciona como batería externa.
Así es el nuevo Nokia 300 Charge
Este es sin duda el móvil básico de Nokia con más batería que hemos conocido nunca. Recordemos que de media las baterías de estos teléfonos suelen tener unos 1450 mAh, y este nuevo Nokia 300 Charge, integra una de nada menos que 3700 mAh, que para un teléfono de estas características es algo sencillamente gigantesco. Y todo evitando que el teléfono sea más grande, es más grueso, pero sigue siendo un móvil muy compacto.
Esta se recarga mediante un conector USB C, y lo más importante, actúa como batería externa. Ya que en el lateral tiene un botón físico, que al pulsarlo, activa la carga inversa. Eso quiere decir que los dispositivos que conectemos a su puerto USB tipo C mediante cable, se cargarán con la batería del Nokia 300 Charge con una potencia de 10W, y por tanto, nos ayudará a completar la carga de varios dispositivos que tengamos a mano y necesiten de un empujón de energía.
Como un smartphone, una tableta y otros tantos dispositivos. Pero además de esto, se trata de un dispositivo básico, un dumb phone de esos que nos ofrecen una enorme autonomía, y funciones básicas de teléfono con la máxima calidad. En este caso es un móvil que cuenta con conectividad 2G, lo que le convierte ya en un dispositivo un tanto limitado en algunas regiones donde ya se están apagando las antenas de esta conectividad.
Es un hándicap en su contra, desde luego, y tiene una pantalla de 2,4 pulgadas con tecnología LCD y resolución de 320 x 240 píxeles. A este le acompañan solo 4 megas de memoria RAM y 4 megas de almacenamiento interno. Eso sí, hay una ranura para tarjetas microSD que permite aumentar el almacenamiento hasta los 32 GB. Su peso es de 138 gramos, muy ligero a pesar de su gran batería, y el chip que lo mueve es un Unisoc SC6531E bastante básico. El sistema operativo es el clásico S30+, heredado de los Nokia originales.
Presume de una linterna ultrabrillante, tanto que es hasta cuatro veces más brillante que la del iPhone 16 Pro. Y todo ello por apenas 30 euros al cambio, en el mercado malayo, donde ha sido lanzado. Aun así, es un precio de derribo. Eso sí, tenemos dudas acerca de que este modelo llegue a España, precisamente porque la conectividad 2G supone una gran limitación frente a sus alternativas con 5G.