Astronomía, divulgación, descubrimientos, ecología, innovación...
ANIVERSARIO DEL IPHONE
El iPhone 7 está al caer. Se habla de dos o hasta tres versiones, del esperadísimo abandono del jack de 3.5 mm, de un nuevo color azul… Más allá de rumores y filtraciones, ¿qué podemos esperar del iPhone 7 viendo el recorrido del iPhone en sus diez años de vida?
Mientras LG o Samsung pueden considerarse 'los Facebook de los smartphones', ya que constantemente iteran, cambian, reculan, prueban nuevas líneas de diseño y demás, Apple tiene más de Instagram: los cambios casi siempre son sutiles y hay muchas evoluciones pero pocas revoluciones.
Las líneas maestras se mantienen entre el primer iPhone y el último, mientras que las novedades siguen el ritmo del avance tecnológico: menos grosor, reemplazo de botón 'home' tradicional por el que incorpora el sensor dactilar Touch ID, inclusión de la cámara frontal… El resto, se mantiene.
Apple ha actuado en base al mercado pocas veces de forma evidente. La mayor, cuando rompió la seña de identidad hasta 2014: que el teléfono pudiese manejarse a una mano. Antes, vista la demanda de una pantalla algo mayor que las 3.5 pulgadas primigenias, aumentó la diagonal de forma leve.
La tónica que podemos esperar es esa misma: contención y moderación. Los grandes cambios tardarán algo más en llegar.
Dicen que 2018 es la fecha para la que se esperan algunas de las grandes novedades, como el paso a un panel con distinta tecnología (OLED en lugar de LCD, que proporciona un color negro mucho más intenso) o la inclusión del sensor dactilar en la propia pantalla, que haría desaparecer el botón 'home'.
Los posibles rumores sobre un iPhone completamente revolucionario habrá que ponerlos en barbecho. Con un cambio tan grande en 2014, todavía no es momento de otra reforma a fondo, de las que necesitan permiso de obra: basta con apliques y cuelgafácil.
En el historial de Apple también hay ocasiones en las que se ha adoptado una tecnología iniciada por otros, y ahora podría replicarlo con la rumoreada doble cámara trasera. No sería extraño: a algunos fabricantes les ha dado resultados relativamente buenos y hay varias formas de sacar partido a esa tercera cámara. El dilema está en si llevar esa innovación a todos los nuevos modelos, o sólo al de mayor gama como sugieren algunos rumores. Eso sí sería una novedad y fragmentaría (más) el catálogo del iPhone, que hasta hace poco se caracterizaba por ser extremadamente simple.
Nuevo procesador, mejoras en el panel, mejores cámaras (quién sabe si con esa doble trasera), el esperado adiós al jack de 3.5 mm, un segundo altavoz que ocupe el hueco dejado por el jack, y escasas novedades en cuanto al diseño. Eso sería todo.
Y no tiene por qué ser problemático: cuando un diseño industrial es tan bueno, envejece lo suficientemente bien. El iPhone que nos aguarda probablemente no tendrá ninguna inclusión de renombre como el Touch ID en su momento o el aumento de tamaño de las pantallas. Las revoluciones, para otro año.