RUTAS EFÍMERAS
Hay rutas que, por cosas de la naturaleza, sólo pueden recorrerse una vez al año.
Podríamos decir que estas tres son algo así como rutas efímeras porque aparecen y desaparecen cada año ¿cómo es esto posible? Las razones son 100% naturales: caminos que solo aparecen cuando la marea baja dramáticamente, otros que desaparecen cuando la nieve los borra del mapa, algunos que forman por las bajas temperaturas… A continuación te sugerimos tres de estos caminos efímeros que son realmente espectaculares.
Este camino en Corea del Sur, popularmente conocido como el milagro del mar, une las islas de Jindo y Modo; este fenómeno sucede no más de dos o tres veces año, en particular entre los meses de marzo y abril que es cuando se celebra el Festival de la Partición del Mar de Jindo: en ese momento, coincidiendo con la marea baja, se desvela un sendero natural de algo menos de 3 kilómetros de largo que permanece transitable durante menos de dos horas, después queda de nuevo sumergido.
Entre Listvyanka y la isla de Olkhon, atravesando el lago Baikal, hay una carretera de hielo de unos 12 kilómetros de largo por la que solo se puede transitar entre los meses de enero y marzo ¿por qué? Porque solo entonces el espesor del hielo, que alcanza los 70 centímetros, es seguro; en primavera una suave deshielo hace que la carretera pase a ser muy inestable, con peligro de hundimientos, por eso permanece cerrada aunque para entonces la isla de Olkhon, la única habitada del lago Baikal, ya vuelve a estar comunicada por barco con el resto del mundo.
Cuando en primavera, a partir de mediados de abril, se reabre la carretera Tateyama que une Toyama y Nagano atravesando los Alpes japoneses, aparece esta suerte de túnel abierto entre muros de nieve que alcanzan los 20 metros de altura. Desde el mes de abril y hasta junio se pude caminar entre estos imponentes muros helados (aunque la ruta permanece abierta hasta el mes de noviembre).