DESCÚBRELO
El pueblo de Extremadura conocido como "la pequeña Atenas" que esconde un impresionante patrimonio histórico
Llerena, en la provincia de Badajoz, es uno de los pueblos con más encanto de Extremadura. Conocida como la "pequeña Atenas de Extremadura", sorprende por su casco histórico, sus palacios, su legado mudéjar y el toque manual de sus campanas, reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.
En muchas ocasiones te hemos hablado de pueblos y ciudades de Extremadura que merece mucho la pena visitar, como es el caso de Coria, en Cáceres, pero hoy "viajamos" hasta la otra provincia, Badajoz, para descubrir la localidad de Llerena.
Decididos a conocer este sugestivo pueblo comenzamos por donde sabemos, que el toque de las campanas fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2022 y nos acercamos a la parroquia a descubrir de dónde sale ese inigualable sonido. Nuestra Señora de la Granada encierra tras su fachada barroca las campanas que han regulado multitud de aspectos de la vida festiva, ritual, laboral y cotidiana de los vecinos de la localidad, siempre accesibles y cordiales.
Estamos listos para recorrer plácidamente la "pequeña Atenas de Extremadura", como se conoce a esta vital población. Nos deslizamos entre sus clásicos palacios, los restos de las imponentes murallas que una vez debieron protegerla y sus acogedoras casas y parroquias que han hecho del pueblo históricamente una férrea comunidad. Pasear por sus calles, vestidas de blanco y salpicadas de hierro forjado que engalana las fachadas de las viviendas, es toda una aventura arrobadora. También encontramos a nuestro paso dispersas por el casco histórico de la localidad un considerable número de viviendas de estilo mudéjar con portadas enmarcadas por alfiz, monumentales dinteles, ajimez y otros elementos decorativos característicos de este estilo.
Damos por casualidad con la espléndida Casa Maestral, muy cerca de la Plaza de España. Nos cuentan que fue inicialmente residencia de los Maestres de la Orden de Santiago en la ciudad y posterior sede inquisitorial donde se encontraba el tribunal y la cárcel para los presos acusados por el Santo Oficio. Nos resultan llamativos los grafitos de los antiguos presos que fueron hallados en la restauración del edificio y que hoy se reproducen en el patio. Antes de salir, curioseamos un rato pensando en adquirir los cuidados productos artesanos realizados en diferentes talleres extremeños en su Sala de Promoción de la Artesanía.
Nos desplazamos, queriendo descubrir aún más la artesanía única de la región, al Palacio Episcopal de Llerena, que cobija los Premios Regionales de Artesanía. Orfebrería, seda, bordado, alfarería, metal o cerámica inundan las salas de este museo donde se respira actividad y creación. Paseamos fascinados por las salas repartidas alrededor del magnífico patio de estilo mudéjar y antiguos murales de representaciones religiosas y heráldicas.
Llerena se nos muestra como un refugio artístico, no únicamente por la arquitectura que envuelve la localidad de un ambiente fresco y singular, sino por las pinturas murales encontradas durante los trabajos de restauración del retablo de San Juan de Nepomuceno. Nos dirigimos a la iglesia de Santiago Apóstol para ver estas escenas descubiertas recientemente, que son únicas por su alto nivel de ejecución y corresponden artísticamente con la época del tardo gótico renacentista. Un secreto insólito que se ha guardado bien cuidado durante siglos.
Para deleitarnos hacemos una parada en el Convento de Santa Clara, único que se conserva, con la repostería de las monjas franciscanas. Satisfechos visitamos además la iglesia, que presenta una fachada de estilo clasicista; el museo religioso donde encontraremos entre otras cosas objetos litúrgicos y antiguos libros de canto; y el patio del claustro, un bellísimo patio cuadrangular enjabelgado muy bien conservado.
En Llerena descubriremos la leyenda del Rey Jalón y su hija, a la cual se le apareció la Virgen María. Desde la ciudad se nos ofrece una ruta de senderismo por la comarca, que lleva el nombre del antiguo rey, que se organiza cada año por parajes naturales excepcionales y que también podemos recorrer particularmente en cualquier época del año. A su vez, podremos recorrer aquí parte del Camino de Santiago de la Frontera en su ruta desde Cádiz a Badajoz.
Situada en la pintoresca Campiña Sur, Llerena es un destino que cautiva a quienes tienen el privilegio de conocerlo.