DESCÚBRELO
La revista National Geographic a elegido un pueblo del País Vasco, en plena Rioja Alavesa, como el más bonito de España para viajar en enero de 2026. Cuenta con un casco histórico amurallado, bodegas subterráneas y paisajes de viñedos.
Ahora que ya hemos dado la bienvenida a un nuevo año, son muchas las personas que ya están pensando en sus próximos viajes. Recientemente te contábamos cuáles son los mejores destinos para viajar en 2026 según National Geographic, pero... ¿sabes cuál es el pueblo más bonito de España para visitar en enero?
Como cada mes, la revista elige un pueblo de los muchos que hay en nuestro país y en enero el afortunado ha sido Laguardia, una villa medieval situada en pleno corazón de la Rioja Alavesa que conquista al viajero con su patrimonio histórico, su tradición vinícola y el paisaje de viñedos que la rodea.
Pasear por sus calles es viajar siglos atrás y, al mismo tiempo, disfrutar de uno de los destinos gastronómicos y enoturísticos más destacados del País Vasco.
El principal atractivo de Laguardia es su casco histórico amurallado, perfectamente conservado. Sus calles empedradas, plazas tranquilas y antiguas puertas de acceso invitan a recorrer el pueblo sin prisas. Las murallas y torres defensivas ofrecen además excelentes vistas de los viñedos y de la Sierra de Cantabria, especialmente al atardecer.
Uno de los monumentos imprescindibles de Laguardia es la iglesia de Santa María de los Reyes, conocida por su impresionante pórtico gótico policromado, uno de los mejor conservados de Europa. La visita guiada permite descubrir los detalles y colores originales de esta auténtica joya artística.
Además, bajo el suelo del casco antiguo se esconde una red de bodegas subterráneas excavadas hace siglos, utilizadas tradicionalmente para elaborar y conservar el vino. Hoy muchas de ellas pueden visitarse y ofrecen catas de vinos de la Rioja Alavesa, una experiencia imprescindible para entender la estrecha relación de Laguardia con la viticultura.
Laguardia es también un excelente destino gastronómico. Sus bares y restaurantes permiten degustar platos tradicionales como las patatas a la riojana, las chuletillas al sarmiento o una amplia variedad de pintxos, siempre acompañados por vinos de la zona. Comer en Laguardia es parte esencial de la visita.
El entorno natural que rodea la villa invita a pasear entre viñedos, realizar rutas suaves a pie o en bicicleta y disfrutar del paisaje en cualquier época del año. Muy cerca se encuentra también el Estanque Celtibérico, un yacimiento arqueológico único en Europa que añade un toque histórico adicional a la escapada.