DESCÚBRELO
Wamba, en la provincia de Valladolid, es el único pueblo de España cuyo nombre empieza por la letra W. Pero más allá de esta rareza, este pequeño municipio de apenas unos 300 habitantes esconde una historia fascinante y un patrimonio sorprendente, con lugares tan singulares como un osario milenario o la tumba de una reina.
En muchas ocasiones te hemos hablado de pueblos de lo más peculiares, como es el caso de Huerta del Rey, que tiene el récord de nombres más raros entre sus habitantes. Y hablando de nombres curiosos, ¿sabías que el único pueblo de España que empieza por la letra W está en Valladolid?
Hablamos de Wamba, una localidad situado en la comarca de los Montes Torozos que hoy en día cuenta con alrededor de 300 habitantes, lo que refuerza su carácter tranquilo y casi detenido en el tiempo. Sin embargo, su historia es todo lo contrario: intensa y ligada directamente a la monarquía visigoda.
Su nombre proviene del Rey Wamba, que fue proclamado en el año 672, al morir en esta localidad su predecesor Recesvinto. Es decir, cuando Recesvinto murió un grupo de nobles eligió como sucesor a Wamba. Y es la razón por la que esta localidad (que en su momento se llamaban 'Gérticos'), pasó a llamarse con el mismo nombre que su rey.
Si lo visitas no te puedes perder la iglesia de Santa María, uno de los templos más antiguos de la provincia. Este edificio mezcla estilos mozárabe, románico y cisterciense, reflejo de siglos de historia. En su interior se encuentra uno de los elementos más impactantes del pueblo: el osario, donde se conservan miles de huesos y cráneos humanos colocados de forma ordenada, procedentes de enterramientos realizados entre la Edad Media y siglos posteriores.
Otro de los puntos más destacados es la tumba de doña Urraca de Portugal, reina consorte de León, que fue enterrada en este mismo templo tras retirarse a la vida religiosa. Aunque su sepulcro es uno de los grandes atractivos históricos, su cuerpo no se conserva en la actualidad, lo que añade un halo de misterio al lugar.
Además de estos elementos, en Wamba también se puede visitar la ermita del Cristo del Humilladero, así como pasear por un entorno marcado por la historia del Camino de Santiago de Madrid, que atraviesa el municipio.
A pesar de su pequeño tamaño, Wamba sorprende por la concentración de patrimonio y por su singularidad. No es solo el único pueblo de España con W, sino un destino donde se cruzan reyes visigodos, leyendas medievales y uno de los espacios más sobrecogedores del país.