SVALBARD
La naturaleza manda, el sol desaparece durante meses y la vida humana se adapta al límite del mundo habitable.
El invierno se ha abierto paso en España y lo ha hecho con todo su esplendor. Las bajas temperaturas se han apoderado de todos los rincones del país y lejos quedan los calurosos días de verano. Por ello, muchos viajeros aprovechan esta época del año para conocer algunos de los lugares más fríos del planeta. En esta ocasión, hacemos las maletas con destino Svalbard, un archipiélago situado en el mar Glacial Ártico donde el oso polar es el rey indiscutible. Este lugar es considerado como la isla habitada más al norte del planeta, ubicada a mitad de camino entre Noruega continental y el Polo Norte.
Svalbard es un territorio que pertenece a Noruega y destaca por muchas particularidades. La vida en la zona es completamente extremista pues, entre otros aspectos, la temperatura normal oscila entre los 0 y -10 grados. Pero, en invierno la situación se complica aún más, ya que los lugares habitados suelen llegar a los -30 grados. Asimismo, no es uno de los lugares más habitados por el hombre, pero si hay ciudadanos de numerosas partes del planeta. Hasta la fecha, se estima que habiten entre 2.500 o 3.000 personas, principalmente en Longyearbyen, la ciudad principal. Pero, estamos hablando de un archipiélago muy particular, también, por sus leyes y costumbres.
El ciclo solar: Tal y como se ha revelado, en los meses que van de octubre a enero, los habitantes del lugar experimentan una oscuridad absoluta. No hay sol durante un par de meses. Una situación que contrasta bastante con los meses de febrero a mayo, pues el sol comienza a coger fuerza y a tener mayor duración. De hecho, se llegan a alcanzar grandes jornadas de luz solar, llegando a estar presente las 24 horas. Los meses restantes, es moderadamente similar al resto del mundo. Pero, esta situación afecta bastante en el descanso de los habitantes y en la salud mental.
No se puede morir en Svalbard: El motivo de esta situación se debe a que no es posible enterrar a nadie en el archipiélago por el permafrost. Y es que, esto beneficia la carga viral y la vida de las bacterias. Pues, se conservan mejor a baja temperatura y, por lo tanto, se dificulta la descomposición. De hecho, tampoco es viable enterrar el cuerpo de una mascota o animal bajo tierra. En estos casos se indica que lo más recomendable es la incineración o enviarlo a la parte continental de Noruega.
No se puede nacer: Debido a que no hay una infraestructura médica preparada para casos importantes, las mujeres embarazadas son aconsejadas a mudarse al continente noruego para que puedan dar a luz sin riesgos.
El oso polar está muy protegido: Las armas son legales en la zona, para uso de defensa propia. Pues, es un territorio dominado por el oso polar. Pero, se ha establecido la ley de no tocar a este animal, y mucho menos matarlo. Según se ha informado, solo se puede matar a un oso polar en el caso de que tu vida esté en riesgo inevitable, que el animal esté a menos de 2 metros de ti. Aun siendo este el caso, se abre una investigación para analizar lo ocurrido y comprobar la veracidad del suceso. Pero, si se descubre que se mató al animal por matar, se aplicarán sentencias de años en la cárcel y multas muy altas. Y es que, es un animal muy protegido.