COLOMBIA

Bocas de Ceniza de Barranquilla: qué es y a qué debe su curioso nombre

Ponemos rumbo a la ciudad colombiana de Barranquilla para conocer todos los detalles de Bocas de Ceniza.

Bocas de Ceniza de BarranquillaImagen de Moyogo, licencia: CC BY-SA 2.5, via Wikimedia Commons

Es el momento más que perfecto para poner rumbo a una de las zonas más sorprendentes de Colombia, como es la ciudad de Barranquilla. En su territorio, podemos encontrar zonas verdaderamente impresionantes. Un ejemplo es Bocas de Ceniza. Se trata del punto de desembocadura del río Magdalena en el Mar Caribe.

Una de las cuestiones que más llama la atención es, sin lugar a dudas, su nombre. Este se debe al color cenizo que toman las aguas del océano al recibir las del río. En la actualidad, hay que destacar que el río desemboca en el mar a través de un canal artificial que fue construido en la década de los 30 del pasado siglo XX.

Bocas de Ceniza de Barranquilla, a través de su historia

Para comenzar, debemos tener en cuenta que fueron descubiertas por Rodrigo de Bastidas en abril de 1501, descubriendo a su vez el río Magdalena. Siglos más tarde, concretamente en 1824, se inició la navegación fluvial con buques de vapor, lo que generó un enorme interés en la utilización de Bocas de Ceniza. El hecho de que se construyese el Ferrocarril Barranquilla-Salgar en 1872, así como el traslado de la Aduana Nacional a Barranquilla, hizo posible el aumento del deseo de habilitar el sector de Bocas de Ceniza para hacer, aún más efectivo, el comercio marítimo a nivel internacional.

Lo cierto es que en 1893, tras la construcción del muelle de Puerto Colombia, se contribuyó al abandono definitivo de la vía Bocas de Ceniza, aun así, en 1906, se reanudó la campaña a favor de su apertura. Gracias a esto, aproximadamente en 1914, se firmó un contrato entre el Gobierno Nacional y la Casa Julius Berger Konsortium para elaborar un proyecto de apertura y canalización de Bocas de Ceniza, así como la construcción de un puerto terminal.

A pesar de los esfuerzos, lo cierto es que el resultado de la Primera Guerra Mundial, así como sus consecuencias económicas, impidieron que este proyecto se ejecutase tal y como estaba previsto. Años más tarde, en 1919, la Compañía Colombiana de Bocas de Ceniza firmó un contrato con el Gobierno Nacional para poder ejecutar las obras. La crisis de 1929 paralizó el proyecto pero, por iniciativa de los hermanos Parrish, el Gobierno Nacional suscribió un contrato con Winston Brothers para la finalización de los trabajos, que fueron inaugurados en 1936 por el presidente Alfonso López Pumarejo.

Panorámica de Bocas de Ceniza de Barranquilla | Imagen de Exif licencia: CC BY-SA 2.5, via Wikimedia Commons

No fue hasta el 22 de diciembre cuando se hizo oficial la apertura del canal navegable, inaugurándose también las instalaciones del Terminal Marítimo y Fluvial. López Pumajero abordó en Puerto Colombia el destructor Antoquia de la marina colombiana, acompañado por Alberto Pumarejo Vengoechea, Designado a la Presidencia. El presidente cruzó las Bocas de Ceniza y llegó al Terminal en mitad de una impresionante escuadrilla de aviones militares. A pesar de todo, hasta 1939 no se concluyeron las instalaciones del Terminal y la red de señales y luces en el canal navegable.

Es importante hacer mención que, a mediados de los años 1990, se construyó un dique direccional en el tajamar oriental, y todo para tratar de mejorar la navegabilidad del canal. Es más, se planteó la construcción, en el margen occidental, de un puerto de aguas profundas, denominado como “Superpuerto” por sus promotores. ¡Muy curioso!

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