MÉXICO
Ponemos rumbo a la ciudad de Guadalajara, en México, para conocer todos los detalles que esconden sus impresionantes arcos.
Viajamos a México, concretamente hasta la ciudad de Guadalajara. Allí podemos toparnos con un gran número de construcciones y rincones verdaderamente sorprendentes y espectaculares, como es el caso de los Arcos de Guadalajara. El monumento fue erigido como entrada a la ciudad tras inaugurarse, en el año 1938, la carretera México-Morelia-Guadalajara.
No podemos dejar de mencionar que esta obra se llevó a cabo durante el periodo en el que Silvano Barba González era el gobernador, y fue él quien encargó este proyecto al reconocido arquitecto Aurelio Aceves. Es importante hacer hincapié en que estamos ante uno de los monumentos más distintivos de la ciudad mexicana, junto a otros como la Catedral de Guadalajara o La Minerva.
Para comenzar, debemos tener en cuenta que fueron construidos en 1942 por Aurelio Aceves para la celebración de los 400 años de la fundación de la ciudad. Por aquel entonces, el sitio en el que están situados los Arcos, era completamente llano y se consideraba que iba a ser la entrada a la ciudad. De ahí que, en la parte oriental del monumento, se pueda leer la siguiente frase: “Una estancia agradable es garantía de regreso”. En el lado contrario, leemos: “Guadalajara, ciudad hospitalaria”.
El arquitecto no dudó en realizar el diseño de esta obra basándose en los míticos arcos que podemos encontrar en Europa. Aun así, en la decoración final, sí que quiso añadir azulejos artesanales que eran representativos de Tlaquepaque. Es importante mencionar que, en medio de cada arco, se grabó el escudo de armas de Guadalajara.
En el año 1959, se instaló en la parte superior de los Arcos la llamada Sala de Banderas, donde se rendía respeto a los lábaros patrios de los distintos países de América. Por si fuera poco, era utilizado como mirador, puesto que desde ese punto encontrábamos una impresionante vista de Guadalajara. Dada su importancia, en 1981 se decidió cerrar la Sala de Banderas para instalar, en su lugar, la Secretaría de Turismo del Estado de Jalisco. Algo que se mantiene en la actualidad.
Es importante tener en cuenta que este impresionante monumento cuenta con una altura de 21 metros y consta de dos arcos de estilo ecléctico con elementos del neocolonial californiano. Los Arcos, que es como se les conoce popularmente, tienen 8 metros de ancho por 14 metros de alto. A cada lado de ellos, encontramos nichos con fuentes monumentales.
Por si fuera poco, en medio del arco, se puede leer la siguiente inscripción: “Guadalajara capital del Reino de Nueva Galicia fundada en este lugar el 14 de febrero de 1542”. Este monumento está coronado por una segunda estructura que cuenta con varias ventanas de arco de medio punto, que es la que hemos descrito anteriormente: la Sala de Banderas, que servía como mirador.
Ahora bien, si estás pensando en poner rumbo a esta ciudad mexicana y quieres dejarte llevar por la belleza de los Arcos, debes tener en cuenta que está situada en la avenida Vallarta, concretamente en el cruce con la calle Arcos. No podemos dejar de mencionar que, a tan solo una cuadra de este punto, está la Minerva.