NORUEGA
Viajamos a la ciudad noruega de Bergenhus para conocer todos los detalles de una de sus grandes joyas, como es su Fortaleza.
Es el momento más que perfecto para poner rumbo a Noruega, concretamente hasta la preciosa e imponente localidad de Bergen. Como no podía ser de otra forma, allí nos encontramos con un gran número de construcciones y monumentos verdaderamente sorprendentes, a la par que espectaculares. Un claro ejemplo es la llamada fortaleza de Bergenhus.
Para comenzar, debemos tener en cuenta la fortaleza se erigió en la época en que Bergen era capital de Noruega y se erigió para proteger la creciente ciudad y su cada vez más importante puerto. Bergenhus no tardó en convertirse en el eje de diversas operaciones del reino, tanto militares como políticas.
Las primeras estructuras incluían tanto residencias reales como salones, que fueron utilizados para grandes ceremonias como es el caso de coronaciones. De hecho, uno de los edificios a destacar de esta Fortaleza de Bergenhus es la Sala de Haakon, utilizada para banquetes medievales que fue construida por el rey Haakon Haakonsson en el siglo XII.
Con el paso de los siglos, esta impresionante construcción fue evolucionando. De hecho, se erigieron nuevos muros, se añadieron torres y hasta se mejoraron los diseños defensivos. En el siglo XVI, bajo el dominio danés, la Fortaleza de Bergenhus fue reforzada. Es más, tanto en las guerras napoleónicas como en la Segunda Guerra Mundial, esta construcción desempeñó un papel activo a nivel defensivo.
En la actualidad, los visitantes y curiosos tienen la oportunidad de explorar el interior de esta fortaleza, así como el recinto en su totalidad. Por lo tanto, se brinda la oportunidad de pasear por los antiguos patios de piedra, las antiguas salas e, incluso, visualizar los imponentes muros defensivos. ¡Creerás que el tiempo no ha pasado, ni mucho menos!
Por si fuera poco, la Fortaleza de Bergenhus también alberga diversas exposiciones donde explican el importantísimo papel militar que ha tenido esta construcción a lo largo de su historia. Por si fuera poco, también hablan de su importancia arquitectónica e, incluso, cultural. De hecho, entre estos muros, se realizan no solamente recreaciones históricas, sino también conciertos.
No podemos dejar de mencionar que, desde este mismo punto, encontramos una de las vistas panorámicas más espectaculares del puerto, pero también de las montañas de Bergen. Todo ello en un entorno único, al estar rodeado de verdes prados, árboles y el agua, que contrasta a la perfección con ese pasado, marcado especialmente por los periodos de guerra.
Por lo tanto, si estás pensando en poner rumbo a Noruega, y más concretamente a la ciudad de Bergen, no dejes pasar la oportunidad de acercarte hasta esta espectacular construcción. No solamente te llamará la atención por su belleza y la gran historia que hay detrás, sino que además descubrirás por qué se ha convertido en todo un símbolo de esta preciosa ciudad. ¡Y no es para menos!