TRENES
Hay más, pero estos 7 trenes panorámicos europeos son imperdibles.
Hoy en día, cuando hablamos de viajes, hablamos mucho de experiencias, no solo de ver lugares nuevos o disfrutar del patrimonio natural e histórico, que también, pero sobre todo de experiencias que nos permitan vivir nuestros lugares de destino, eso sí, cada cual busca experiencias a su medida, no atrae lo mismo a un foodie que a un aventurero pero los siete trenes panorámicos que te recomendamos a continuación tienden a gustar, atraer y emocionar a todo tipo de viajero.
Este tren recorre la distancia de casi 300 kilómetros que separa Zermatt de St. Moritz y se trata de un trayecto que cruza 291 puentes y 91 túneles y desde el que se disfruta de vistas espectaculares del Matterhorn, el valle del Ródano y los glaciares de la zona.
Va de St. Moritz en Suiza a Tirano en Italia y es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO ¿por qué? Porque cruza el Paso Bernina, lagos alpinos, glaciares y también viñedos italianos… eso además de contar en su recorrido con el famoso viaducto de Brusio en espiral.
Este tren recorre la distancia que separa Montreux de Interlaken y Lucerna, en realidad su trayecto se divide en dos secciones, una que va de Montreux a Zweisimmen y otro que va de Interlaken a Lucerna; pasa por zonas de lagos, viñedos, bosques y montañas, además puede tratarse de un viaje histórico si te acomodas en alguno de los trenes que tiene vagones estilo Belle Époque.
Se trata de un tren cremallera que atraviesa los tones en la roca del Eiger y el Mönch, nos regala vistas panorámicas del glaciar Aletsch y de las cumbres más altas de Suiza y de Europa; va de Keline Scheidegg a Jungfraujoch y pasa por ser uno de los recorridos en tren más espectaculares no solo de Europa sino también del mundo.
Aquí otro tren cremallera, éste va de Zermatt hasta Gornergrat y desde sus vagones se disfruta de algunas de las vistas más famosas de los Alpes; este trayecto es especialmente recomendado al amanecer y al atardecer.
De Martigny, en Suiza, a Chamonix, en Francia, este tren atraviesa gargantas, cascadas y el valle de Chamonix, es particularmente famoso por sus vistas a una de las montañas más emblemáticas de Europa, el Mont Blanc.
Para recorrer la distancia que separa Innsbruck de Bludenz este tren atraviesa túneles y viaductos imponentes y nos permite a sus viajeros disfrutar de bellas estampas de los Alpes tiroleses.
Estos trenes circulan durante todo el año pero no es en absoluto lo mismo viajar en ellos en invierno que hacerlo en verano, tampoco es igual disfrutarlos en primavera o en otoño ¿la época del año más recomendada para hacer uso de estos trenes? Depende de cada uno pero, en general, los meses de septiembre y octubre (el otoño) es probablemente la época más recomendada ¿por qué? Porque el paisaje otoñal alpino y los viñedos en plena época de vendimia crea estampas realmente inolvidables y lo hacen, además, en unas semanas con un clima todavía suave y previo al helado invierno, aunque hay que reconocer que los trenes cremallera en invierno son todo un espectáculo nevado.