REYES MAGOS
España es, probablemente, el país donde más y mejor se celebra el Día de Reyes pero no es, ni mucho menos, el único.
El Día de Reyes, 6 de enero, en España comienza a celebrarse el día anterior porque es entonces cuando, al caer la tarde, los Reyes Magos hacen acto de presencia y recorren pueblos y ciudades, con sus camellos, sus camiones llenos de regalos (y de carbón también, sí…) en sus inolvidables cabalgatas y es entonces también cuando nos lanzamos a merendar y cenar el Roscón de Reyes en busca del premio (normalmente una figurita de uno de los tres Reyes Magos) y huyendo del haba (el que la encuentra paga el roscón).
Después de la tarde emociones, cabalgatas y deseos por cumplir, nos vamos a dormir y a soñar bonito para amanecer el día 6 y descubrir bajo el árbol de Navidad si Melchor, Gaspar y Baltasar nos han dejado algo; desayunamos roscón, probamos los regalos recién desempaquetados, disfrutamos de comidas familiares, de tardes de fin de fiesta… Y es que el Día de Reyes es, más que nada, un día familiar que gira alrededor de los más pequeños de la casa.
¿Y en el resto del mundo? ¿Se celebra el Día de Reyes? Pues sí, pero no tanto como en España: en México, República Dominicana y Puerto Rico, ciertamente, la tradición de los Reyes Magos está muy arraigada y sus celebraciones son parecidas a las españolas; en otros países americanos como Argentina, Uruguay, Chile, Perú, Colombia, Venezuela, Ecuador, Bolivia o Paraguay también se celebra el Día de Reyes pero Papá Noel gana de largo a los tres magos como proveedor de regalos.
¿Y más allá de España e Hispanoamérica? También se celebra aunque más discretamente: en Italia celebran la Epifanía aunque quien trae regalos no son Melchor, Gaspar ni Baltasar sino la Besana; en Francia disfrutan del Galette des Rois y en otros países como Alemania, Austria o Suiza se trata de un día familiar más que infantil.