ISLAS LOFOTEN
Las islas Lofoten en verano: playas árticas bajo el sol de medianoche
Te contamos todo lo que te ofrece esta región Noruega durante los meses estivales.
Las islas Lofoten son uno de esos destinos que cambian radicalmente del verano al invierno pero que, en cualquier caso, son un acierto seguro. Ubicadas al norte de Noruega, por encima del círculo polar ártico, ofrecen uno de los paisajes más sorprendentes de toda Europa. En invierno lo hacen cubiertas de nieve y, en verano, con playas de arena blanca, montañas escarpadas y pequeños pueblos pesqueros que tienen luz casi permanente.
Durante el verano, las noches en las islas Lofoten prácticamente desaparecen gracias al sol de medianoche. En concreto, entre finales de mayo y mediados de junio, el sol no llega a ocultarse por completo. Así, incluso cuando llega la medianoche, el horizonte sigue iluminado en tonos dorados y anaranjados, lo que permite recorrer la región a cualquier hora del día.
Este fenómeno de la naturaleza permite realizar excursiones, paseos o rutas de senderismo durante la noche, con la compañía de la luz natural del sol. Sin duda, una experiencia difícil de encontrar en otros lugares del mundo, y uno de los principales atractivos de las islas Lofoten en verano.
Por supuesto, la oportunidad de ver las preciosas playas de esta región noruega también es un punto a su favor. Si bien el agua del mar está muy fría durante todo el año, también en verano, muchas playas impresionan por su arena blanca y sus aguas turquesas. Entre las más populares se encuentran la playa de Haukland, una de las más bonitas del archipiélago, y la playa de Uttakleiv, conocida por sus formaciones rocosas y porque es uno de los mejores rincones desde los que contemplar el sol de medianoche.
Debes saber que ya en la misma orilla empieza el contraste entre estas playas y las montañas de la zona, que emergen desde el propio mar, creando un paisaje espectacular. Y si te acercas hasta alguno de sus pueblos pesqueros, la imagen se torna todavía más pintoresca. Porque en las islas Lofoten hay muchos de estos pueblos tradicionales, aunque el más famoso es Reine, en el que se pueden ver casitas de madera pintadas de rojo y sus antiguos rorbuer, además de contemplar unas vistas impresionantes del fiordo en el que se encuentra.
Hablando de fiordos, las islas Lofoten en verano te regalan la oportunidad de hacer senderismo por ellos. Es una de las mejores épocas para recorrer algunos de los senderos más famosos del archipiélago, lo que permite llegar hasta miradores con vistas impresionantes de playas, fiordos y pequeñas islas dispersas en el Ártico.
Así que sí: junio, julio y agosto son tres meses increíbles para conocer esta región de Noruega. Además, las condiciones son mucho más favorables que en invierno, pues las temperaturas son más suaves, las carreteras están abiertas y el fenómeno del sol de medianoche es otro plus.