ESTUDIANTES
Lugares económicos para viajeros estudiantes
Ni lujo ni renuncias. Estos son los rincones del planeta donde un estudiante puede viajar bien con el bolsillo ligero.
Viajar se ha convertido en uno de los hobbies favoritos del siglo XXI. Cada vez son más las personas que aprovechan sus días de vacaciones, libres o de parón profesional para seguir conociendo los rincones que nos aguardan lejos de nuestra ciudad natal. Pero, dado el coste de vida, no es algo que sea barato. Pues, viajar supone tener gastos de alojamiento, transporte, comida y todo lo que pueda surgir por el camino. Por lo tanto, es necesario tener unos buenos ahorros a mano.
Si eres estudiante, la situación se complica bastante más. Pues, con becas limitadas, empleos a tiempo parcial y un calendario académico que deja pocos días libres, los jóvenes viajeros hacen lo que pueden por cumplir sus sueños. Sin embargo, la buena noticia es que existen destinos donde el coste de vida permite estirar cada euro sin renunciar a la cultura, la gastronomía ni la aventura. Realizamos un repaso por las zonas que más se repiten en las recomendaciones de los viajeros más expertos.
Portugal, la opción más cercana para los españoles
Si resides en España y quieres visitar un lugar ajeno a nuestras fronteras, la opción más cercana y barata es Portugal. Por proximidad es el país más cercano a la península ibérica, por lo que los gastos de traslado no deberían de ser excesivamente caros. Así pues, lugares como Lisboa u Oporto son buenas opciones dentro del país debido a que cuentan con vuelos y trayectos terrestres cortos, con buena conexión y ofertas de alojamiento juvenil muy asequible. Fuera de temporada alta, los precios del alojamiento suelen bajar de forma notable.
Europa, la segunda alternativa más asequible para los españoles
Si el objetivo es no gastarse mucho dinero, entonces lo suyo es no irse a lugares muy alejados. Saliendo desde España, lo mejor es ir a Europa. Por ello, ciudades como Budapest, Praga y Cracovia son ideales para los viajeros estudiantes. El motivo de ello es que combinan casco histórico, vida nocturna y una oferta gastronómica bastante asequible para los bolsillos si lo comparamos con las capitales occidentales. Además, estas tres ciudades cuentan con transporte público eficiente, hostales económicos y lugares culturales que ofrecen tarifas reducidas para estudiantes.
Lejos de quedar aquí, también hay que destacar que ciudades como Sofía (Bulgaria) y Tirana (Albania) se han consolidado como alternativas todavía poco masificadas y con precios inferiores a los de sus vecinos más turísticos. Alternativas que ayudarán a seguir disfrutando de las maravillas del mundo, de las particularidades de cada ciudad y todo ello sin gastar demasiado.
Latinoamérica
En este caso toca pagar un poco más que si se viaja a Europa, pues el destino está mucho más alejado que las ciudades europeas. Pero, a parte de ello, hay opciones que no están tan mal. Colombia, Perú, Bolivia y México son los países que más pueden ayudar a tener un viaje económico. Siempre y cuando el viajero se hospede lejos de los enclaves turísticos. Y es que, el coste de vida no es tan alto. Por ello, pagar por hospedaje, transporte y comida no sale tan caro. Lo único que podría elevar un poco más el coste del viaje serían los vuelos.
¿Cómo ahorrar en estos destinos?
Es importante tener en cuenta que más allá del lugar elegido, son algunos hábitos que se aplican durante el viaje los que marcan la diferencia en el coste final. Por ello, no viene mal tener en cuenta algunos aspectos como los siguientes:
Carnets y descuentos: Ser estudiante también tiene sus beneficios, pues se puede acceder a descuentos únicos y a abonos juveniles. Y es que, hay ciudades que cuentan con descuentos en transporte y lugares de cultura u ocio si se presenta el carnet correspondiente y acreditado que demuestre que se están cursando estudios.
Alojamiento compartido: No es la opción ideal si te gusta la privacidad, pero sí es la más económica. Recordemos, el alojamiento suele ser lo más caro del viaje y lo que menos utilizamos. Pues, normalmente, se pasa más tiempo fuera que en el alojamiento. Por ello, hay hostales y viviendas donde se puede compartir habitación con otros viajeros. La ventaja es que el coste es mucho más barato que alquilar una habitación privada en un hotel.
Temporada baja: Viajar fuera de verano y de los puentes nacionales recorta precios y multitudes.
Comer como los locales: Los mercados, los menús del día y la cocina propia en el alojamiento, en el caso de que la haya, permite ahorrar bastante dinero.