POLONIA
Por qué merece la pena visitar Polonia el día de difuntos
Polonia es uno de los países del mundo en los que el cristianismo permanece profundamente arraigado y eso se nota especialmente cuando llegan días importantes en la tradición religiosa.
La tradición polaca de todos Los Santos y los difuntos es de las más impresionantes de Europa porque los polacos no solo visitan los cementerios y los llenan de flores sino también de velas; por eso la imagen de los cementerios polacos al caer el día, cuando miles de luces iluminan sus tumbas, es tan impresionante.
Los cementerios polacos, por esta tradición de flores y luces, se han convertido en una de las imágenes más emblemáticas del otoño en Polonia ¿y cuándo tiene lugar? El 1 de noviembre, ese día los polacos visitan los cementerios, limpian las tumbas de sus muertos y las decoran con crisantemos y otras flores además de en encender velas en ellas. Al caer la noche la atmósfera de los cementerios se transforma y la imagen que devuelven es casi sobrecogedora.
¿Cuáles son los cementerios más visitados y más famosos por su 1 de noviembre? Hay cinco que destacan especialmente: dos en Varsovia, otros dos en Cracovia y uno más en Breslavia:
Cementerio de Powazki, en Varsovia
Es, probablemente, el cementerio más fotogénico en el día de todos Los Santos, es un cementerio antiguo, fundado en 1790, y en él hay tumbas monumentales y esculturas funerarias, aquí descansan además algunas de las grandes figuras de la cultura polaca; el 1 de noviembre las velas no solo iluminan las tumbas sino también las avenidas que nos permiten pasear el cementerio y también sus monumentos.
Cementerio Militar de Powazki, en Varsovia
Este cementerio, aunque comparte nombre, es diferente del de Powarzki que abre nuestra lista, éste está vinculado a la memoria de militares y combatientes de la historia contemporánea polaca; sí comparte con el de Powarzki la iluminación tanto de tumbas como de monumentos y lugares conmemorativos del cementerio.
Cementerio Rakowicki, en Cracovia
El Cementerio de Rakowicki fue inaugurado en 1803 y es hoy, junto al de Powarzki en Varsovia, una de las grandes necrópolis históricas de Polonia; en él descansa diferentes personalidades del ámbito cultural polaco y es uno de los más visitados el 1 de noviembre por sus tumbas históricas y su arte funerario que, iluminado al anochecer, es particularmente fotogénico.
Cementero de Salwator, en Cracovia
Este cementerio es más pequeño que el de Rakowicki y, en el día de todos Los Santos, también menos concurrido que aquel; es quizá por ello un destino más que interesante para descubrir la tradición de difuntos y todos Los Santos polaca de un modo más íntimo e incluso más auténtico, menos monumental y más personal.
Cementerio de Osobowice, en Breslavia
Es la mayor necrópolis de Breslavia y cuenta con una capilla diseñada por Max Berg; aunque cuenta con elementos funerarios históricos, la mayor parte de sus enterramientos datan de la época de la Segunda Guerra Mundial.