SERIES
No hay viajero que no haya disfrutado de las tres temporadas de The White Lotus… y que no haya soñado con visitar los tres lugares en los que tienen lugar.
Cuando una serie o una película tiene éxito los lugares en los que tiene lugar suelen notarlo pero si la serie es eminentemente viajera, ese efecto se nota si cabe más y eso es lo que ha pasado con The White Lotus, es más se habla incluso de efecto White Lotus porque no solo se viaja buscando los escenarios de la serie sino las experiencias que en ella suceden (hoteles emblemáticos, restaurantes de alta cocina, puestas de sol inolvidables, excursiones en barco, experiencias de bienestar…).
The White Lotus empieza en Maui, en Háwai ¿quién no ha soñado con visitar este paraíso terrenal americano?; la segunda temporada sucede en Sicilia, un destino no menos volcánico ni paradisíaco pero sí más cercano, en el Mediterráneo; y finalmente la tercera temporada nos lleva a Tailandia, otro destino paradisíaco por excelencia. ¿Te gustaría visitar alguno de estos tres lugares? A nosotros los tres, claro, por eso te hablamos de ellos a continuación:
La primera temporada de The White Lotus tiene lugar en Maui, en una isla famosa por sus espectaculares playas tropicales, su ambiente polinesio, sus alojamientos de lujo y las posibilidades de disfrutar de actividades como el snorkel y el avistamiento de ballenas. ¿Lo que no te puedes perder de Maui? El colmo del lujo hawaiano: las piscinas infinitas de la isla ante las que te has maravillado viendo la serie.
El hotel de la segunda temporada está en Taormina, una preciosa localidad siciliana perfecta para visitar, desde allí, Sicilia entera. ¿Lo que no te puedes perder de la isla? Taormina para empezar, también Isola Bella, Noto, o el Monte Etna con su volcán. En Sicilia se disfruta de la playa, de la cultura clásica, de una gastronomía sabrosa a rabiar y de escenarios mediterráneos totalmente fotogénicos.
El Hotel de la tercera temporada está en Koh Samui, una isla famosa por sus playas tropicales con palmeras, sus spas y sus retiros de bienestar además de sus templos budistas; es verdad que viajar a Tailandia no es especialmente barato pero disfrutar allí de experiencias de lujo y bienestar resulta más económico que hacerlo en lugares equivalentes en Europa.