CURAZAO

La sorprendente razón por la que las casas de Curazao son de colores desde el siglo XIX

Descubrimos el motivo por el que las casas de Curazao son todas de colores vivos y llamativos.

Curazao Imagen de Wladimir Balentien, licencia de dominio público CC0, via Wikimedia Commons

Viajamos hasta Curazao, una pequeña isla situada cerca de Venezuela que está causando sensación en las últimas semanas debido a su participación en el Mundial 2026. Pero este país es mucho más que eso, puesto que una de las cuestiones que más llama la atención, indudablemente, es que prácticamente todas sus casas están pintadas con colores vivos y diferentes. Con el paso del tiempo, se está convirtiendo en un atractivo y paradisíaco destino para los viajeros.

¿Sabías que Curazao fue una colonia que perteneció a España?

Curaçao | Pixabay

En 1499, el explorador Alonso de Ojeda descubrió este territorio y no dudó en reclamarlo para España. A pesar de todo, a diferencia de otras colonias españolas, en esta no se consiguió encontrar metales preciosos ni tampoco suelo fértil para la agricultura. Por esos motivos, la corona española decidió abandonar la isla.

Siglos después, concretamente en 1634, fueron los Países Bajos quienes tomaron el control de Curazao, expulsando a los pocos españoles que quedaban. Ellos vieron un gran valor estratégico en su puerto natural, por lo que no tardaron en convertirlo en un centro de comercio internacional y de contrabando.

Poco a poco, la isla se fue transformando en uno de los mercados más importantes del Caribe bajo dominio europeo. Es más, durante el siglo XX, la economía aumentó considerablemente tras la instalación de una imponente refinería de petróleo. A pesar de que en 1863 se abolió la esclavitud, la isla continuó siendo colonia hasta el siglo pasado. En la actualidad, Curazao ya no es una colonia, sino un país autónomo que forma parte integral de los Países Bajos, con quien preserva importantes lazos políticos e institucionales.

¿Por qué las fachadas de sus casas son de colores?

Curaçao | Pixabay

Para conocer la razón, debemos remontarnos al año 1817. Por aquel entonces, el gobernador de la isla Albert Kikkert tomó la firme decisión de promulgar un decreto para pintar todas las casas de diferentes colores. ¿El motivo? El reflejo del sol. Es importante tener en cuenta que Curazao es una isla que está expuesta al sol prácticamente todos los días del año.

Es por eso que Albert Kikkert dio ese paso, para que las edificaciones dejasen de ser blancas, puesto que, debido a que la fuerza de los rayos de sol era muy grande, el reflejo en el color blanco causaba fuertes migrañas. Conforme ha ido pasando el tiempo, no solamente se consiguió el objetivo del gobernador, sino que esta combinación de colores también ha servido para que, con los años, se haya convertido, inevitablemente, en una de las grandes señas de identidad de Curazao.