PORTUGAL
Viajamos hasta la ciudad portuguesa de Oporto para conocer todo lo que esconde su Capilla de las Almas.
Es el momento más que perfecto para poner rumbo a una de las ciudades más bonitas y con más encanto de Portugal. Nos referimos, como no podía ser de otra forma, a Oporto. Allí nos topamos con un gran número de construcciones y monumentos verdaderamente impresionantes, como es el caso de la Capilla de las Almas.
También conocida como Capilla de Santa Catalina, está situada en la freguesia de San Ildefonso de la mencionada ciudad portuguesa. Esta espectacular capilla tiene su origen en una anterior que se erigió utilizando madera erguida en alabanza de Santa Catalina. La construcción que conocemos en la actualidad se remonta a finales del siglo XVIII, época en que la hermandad de las Almas y das Chagas de San Francisco decidió pasar del Monasterio de Santa Clara a la Capilla de Santa Catalina.
No podemos dejar de mencionar que la capilla cuenta con dos cuerpos, siendo el segundo más bajo. Además, este elemento sufrió diversas obras de ampliación y restauración en 1801, modificando por completo su estilo original. Es importante destacar que esta Capilla se encuentra en la principal calle comercial de Oporto, que no es otra que la Rúa Santa Catarina.
La principal cuenta con una puerta que está adornada y rematada por un frontón circular. En cuanto al tímpano, se fija un blasón con el escudo de armas de San Francisco de Asís y de Santa Catalina. A la izquierda, nos topamos con el campanario, que cuenta con dos pisos. El primero de ellos, tiene una puerta con una ventana pequeña mientras que, el segundo, consta de cuatro ventanas perfectamente rematadas por un balcón. En la cúpula se encuentra una impresionante cruz de hierro.
Hay que destacar su espectacular vitral, en el que se representan las almas, que fue ejecutado por el pintor Amândio Silva en el siglo XIX. Es importante hacer hincapié en que, hasta el año 1929, las superficies exteriores de esta Capilla de las Almas estaban sin azulejos, revocadas e, incluso, caídas.
En cuanto al revestimiento de esta construcción religiosa, en la actualidad está constituido por nada más y nada menos que casi 16.000 azulejos, repartidos entre los aproximadamente 360 metros cuadrados de pared. Estos azulejos que revisten la Capilla de las Almas son obra de Eduardo Leche y fueron ejecutados en Lisboa, concretamente por la Fábrica de Cerámica Viuda Lamego. Datan del año 1929 y, en ellos, se representan los pasos de la vida de Santa Catalina y San Francisco de Asís, santos venerados en esta capilla.
Sea como sea, lo que es un hecho es que esta construcción, poco a poco y con el paso del tiempo, se ha convertido en una de las más sorprendentes y visitadas de Oporto. Por lo tanto, si estás pensando en poner rumbo a esta preciosa ciudad portuguesa, no dejes pasar la oportunidad de acercarte hasta esta Capilla de las Almas. Estamos completamente convencidos de que no te dejará indiferente, ni mucho menos.