MURCIA
Alrededor del planeta hay varios lugares que bien podríamos decir que, por su apariencia y particularidad, parecen sacados de otro planeta. Eso es precisamente lo que le ocurre a los Barrancos de Gebas, en la Región de Murcia.
Se trata de unas columnas de tierra y piedra esculpidas por la erosión durante miles de años. Juntas dan lugar al que es uno de los rincones geológicos más fascinantes del sur de España, y tantas chimeneas de hadas juntas recuerdan a otros tesoros como la Capadocia e incluso a satélites como la Luna.
Antes de seguir, cabe apuntar que las chimeneas de hadas se forman cuando determinados materiales blandos, como las arcillas y las margas, se desgastan poco a poco con la lluvia, el viento y el hielo. Como resultado, quedan en pie unas columnas coronadas por una roca más dura, lo suficientemente ancha como para proteger la base y mantenerlas alzadas.
En los Barrancos de Gebas, este proceso de desgaste ha sido el origen de un pequeño bosque de formaciones rocosas irregulares que, pese a su belleza y singularidad, no está apenas masificado. Allí se pueden observar muchas formas muy variadas, como surcos, agujeros, barrancos pequeños, barrancos grandes, cañones, pináculos, cuñas y cárcavas. Y, pese a su belleza, no es un lugar muy masificado.
Este paraje se halla entre las montañas de Sierra Espuña y la Sierra del Cura, y está próximo al caserío de Gebas, un pequeño núcleo rural situado al norte del municipio de Alhama de Murcia, justo en el límite con el término municipal de Mula. Visitarlo puede formar parte de una excursión muy completa por la zona, aunque sin duda, aquí es donde uno pasa más tiempo.
Especialmente llamativos para fotógrafos y senderistas, los Barrancos de Geba son un terreno de contrastes. Y es que el verde de los prados se mezcla con el azul intenso del lago que allí se ubica, además de con los tonos tierra de las columnas erosionadas, que se tiñen de anaranjados y oros al atardecer. De hecho, cuando cae el sol se obtiene la mejor luz del día, junto a la del amanecer, para sacar fotos de este tesoro geológico.
Para llegar hasta allí no hay complicación alguna, pues el acceso suele hacerse a través de pistas y pequeños senderos que te llevan directamente hasta estas formaciones. Pese a la poca dificultad que tiene y a los pueblos que hay cerca, como hemos adelantado, no suele ir mucha gente a la vez. Es a su vez un lugar relativamente escondido, y lo habitual es poder disfrutar de él en silencio, tranquilidad y calma.
Puede que las chimeneas de hadas de los Barrancos de Gebas no sean tan conocidas como las de la Capadocia turca, y probablemente no alcancen su nivel de espectacularidad. Sin embargo, son muy bonitas, y merece la pena visitarlas en cualquier ruta por la Región de Murcia.