MADRID
Ponemos rumbo a Madrid para conocer la sorprendente historia de la ermita de San Antonio de la Florida y por qué tiene una “ermita gemela”.
Viajamos hasta Madrid, donde nos podemos topar con un gran número de construcciones y monumentos verdaderamente sorprendentes y espectaculares. Un claro ejemplo lo encontramos en la ermita de San Antonio de la Florida. También conocida como Real Ermita de San Antonio de la Florida es considerada como la única superviviente de las tres ermitas dedicadas a San Antonio de Padua que hubo a las afueras de Madrid.
Fue catalogada como Monumento histórico-artístico en 1905 y la denominación de la ermita, desde comienzos del siglo XX, debía ser en plural, es decir, ermitas de San Antonio. ¿El motivo? Existen dos ermitas bastante similares que, desde 1929, se han especializado en dos vertientes. Una de ellas ofrece al público las decoraciones murales que son obra de Francisco de Goya, mientras que la otra está habilitada para el culto religioso.
Desde el siglo XIX, cada 13 de junio, se celebra en sus inmediaciones la verbena de San Antonio de la Florida, siendo considerada popularmente como una de las primeras verbenas del año. Cabe destacar que, en la actualidad, todavía se ejecuta el ritual de los trece alfileres, así como la recogida de panes del santo. Estas dos ermitas, junto con la de San Isidro y la de la Virgen del Puerto, son las únicas supervivientes en Madrid a principios del siglo XXI.
Para comenzar, debemos saber que a los seguidores de este Santo, en el Madrid del siglo XVI, se les conocía como “guinderos”, y todo porque los devotos portaban un escapulario en el cuello con la representación de una guinda. Además, el 13 de junio, ofrecían las llamadas “cerezas al santo”. Cuando se fundó la congregación de los “guinderos”, se edificó la primera ermita en 1720, encargada al arquitecto José Benito de Churriguera.
La financiación fue a cargo del Resguardo de las Rentas Reales y la ermita consistía en una simple capilla edificada en ladrillo. En su interior se encontraba la imagen de San Antonio tallada en madera, siendo obra del escultor Juan de Villanueva y Barbales. Por los planes de remodelación urbanística de la nueva casa de los borbones, esta primera ermita se derribó en 1768 para hacer efectiva la apertura de la carrera de Castilla.
Poco después de la coronación del rey Carlos III, ordenó a Francesco Sabatini la construcción de una nueva ermita. A pesar de los esfuerzos, lo cierto es que esta construcción fue desmontada unos años después por su sucesor, el rey Carlos IV. Y todo como consecuencia de una nueva remodelación urbanística de la zona.
En cuanto a la siguiente ermita, Carlos IV adquiere el cercano Palacio de la Florida, que pertenecía al marqués de Castel Rodrigo, para erigir una finca de recreo real. Así pues, el monarca encargó al italiano Felipe Fontana el diseño de una nueva ermita. De hecho, en 1792, el rey colocó la primera piedra. Además, en el evento, incluye una cápsula del tiempo que contenía monedas de oro con su efigie. Aun así, el palacio del marqués fue demolido y el proyectado por Fontana no se llegó a construir.
Esta nueva ermita, de hecho, fue desplazada al norte. Cabe destacar que el rey quería utilizar esta construcción como capilla real. Lo que es un hecho es que, durante el levantamiento del 2 de mayo en Madrid, los fusilamientos del día posterior se produjeron en la Montaña de Príncipe Pío, por lo que, inevitablemente, la ermita de San Antonio de Florida se convirtió en protagonista.
En 1881, la ermita fue convertida en parroquia por el Real Patrimonio. Este cambio perjudicó el microclima de los frescos de goya, y todo como consecuencia del humo de los cirios. Para promover el acceso a la zona, se construyó el Puente de la Reina. En 1919, se trasladaron los restos de Goya desde la Sacramental de San Isidro y se colocó una imagen del pintor esculpida por José San Bartolomé Llaneces.
La preocupación por el estado de conservación de los frescos de Goya era cada vez mayor, por lo que se encargó una nueva ermita que comenzó a erigirse en 1925. Gemela a la anterior, se dedicó exclusivamente a los oficios religiosos. La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando se encarga del cuidado de la Ermita de San Antonio de la Florida, donde se celebra misa los días 30 marzo y 16 de abril, fechas de nacimiento y muerte de Francisco de Goya.