IMPRESIONANTE

La impactante imagen de los canales de San Petersburgo congelados y convertidos en pistas de hielo

El intenso invierno que atraviesa San Petersburgo ha dejado una imagen poco habitual: sus icónicos canales completamente congelados. Con temperaturas medias cercanas a los -12 °C, residentes y visitantes están aprovechando este fenómeno para disfrutar de la ciudad desde una perspectiva inédita, convirtiendo el hielo en una atracción improvisada.

San Petersburgo es una ciudad de Rusia conocida por su red de canales y su arquitectura histórica, vive este invierno una estampa excepcional. Durante varias semanas consecutivas, las bajas temperaturas han permitido que el hielo alcance un grosor poco común en el centro de la ciudad, lo suficientemente resistente como para caminar y practicar actividades sobre él.

Según relataron residentes locales a la agencia Reuters el sábado 7 de febrero, aunque los canales se congelan ocasionalmente, lo habitual es que el hielo sea demasiado fino y peligroso para soportar peso. Sin embargo, la persistencia del frío este año ha cambiado la situación, ofreciendo una oportunidad única tanto para los habitantes como para los turistas.

Los canales congelados se han transformado rápidamente en espacios de ocio improvisados. Sobre el hielo se han podido ver escenas poco habituales: ciclistas remolcando a snowboarders y esquiadores, partidos espontáneos de hockey compartiendo espacio con juegos de fútbol, y grupos paseando tranquilamente por lugares que normalmente solo se recorren en barco.

Esta mezcla de deportes de verano e invierno, rara vez vista en otros entornos, ha convertido el centro de San Petersburgo en un escenario casi surrealista. Más allá del entretenimiento, el fenómeno ha despertado la curiosidad de quienes buscan una nueva forma de conectar con la ciudad.

Además de la actividad lúdica, caminar sobre los canales congelados ofrece una experiencia visual distinta. La ciudad se revela desde un ángulo inesperado, permitiendo apreciar fachadas, puentes y cielos abiertos desde una perspectiva baja y poco habitual.

"La ciudad parece totalmente diferente desde aquí, quizás porque la estás mirando desde abajo, desde una perspectiva inusual y contra el cielo claro y soleado", explicó Yulia, una de las residentes que ha aprovechado esta singular oportunidad, a Reuters.

Este invierno especialmente frío no solo ha marcado un récord térmico, sino que también ha regalado a San Petersburgo un momento único, donde el clima extremo ha transformado el paisaje urbano en una experiencia colectiva irrepetible.

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