La sensación literaria de China que nos enseña que todos los extrarradios son una fábrica de vidas rotas
El escritor Xu Zechen publica Historias del extrarradio, una colección de relatos sobre los habitantes de las afueras de un Pekín abarrotado convertido en pozo de la desigualdad.
Xu Zechen
Traducción de: Belén Cuadra Mora
Editorial: Automática
Año de publicación original: 2020
Dicen de Xu Zechen que es una de las mejores voces del panorama literario chino actual. Historias del extrarradio nos habla de un hombre que sabe mirar con respeto a sus compatriotas, otorgando a sus personajes una humanidad que las circunstancias que les han tocado vivir les quiere arrebatar. Personajes que habitan las superpobladas calles de la ya superpoblada urbe que es Pekín.
Estas 'Historias del extrarradio' funcionan como un todo, pero pueden leerse independientemente
Estas Historias del extrarradio a las que hace referencia el título funcionan como un todo, se concibieron así, pero pueden leerse independientemente las unas de las otras. Juntas, forman un mosaico que desde la distancia adecuada nos ofrece la fotografía completa de una ciudad, Pekín, cuya población es casi la mitad que la de toda España: 22 millones de habitantes.
Pekineses
Cogiendo como referencia aquello de que "cada familia infeliz lo es es a su manera" de Tolstói, podríamos decir que todos los extrarradios de las grandes capitales son infelices a su manera, aunque comparten un elemento común: funcionar como trituradoras de vidas. Estos barrios construidos rápido al calor del progreso, con más necesidad de acoger mano de obra barata que ganas o sentido, han sido escenario de grandes historias para aquellos que han sabido mirarlos.
Xu Zechen respeta mucho a sus personajes, aunque sus relatos sean secos como el aire pekinés en verano
Arranca Historias del extrarradio con la historia de cuatro jóvenes en una azotea enfrascados en un juego de cartas con el que matan las horas. Su necesidad de ganar algo de pasta ha sido aprovechada por un tipo que se dedica a falsificar documentos a cambio de dinero. Ellos llenan de noche la ciudad con pintadas que graban con su teléfono. Obviamente no era el sueño de ninguno de ellos, pero la vida es así.
Y esa es una constante en esta obra de Zechen, la de los tipos que hacen lo que pueden con las cartas que les ha tocado jugar. En sus vidas hay desengaños, cuernos, alcohol y temporadas en prisión. Y todo esto lo cuenta el autor con una mirada que no es la del turista fascinado por las gentes pobres ni la de quien los mira torciendo el labio con cierta "ascopena".
Xu Zechen respeta mucho a sus personajes, aunque sus relatos sean en ocasiones secos como el aire pekinés en verano.
Otros extrarradios
Recuerda en ocasiones, por el fondo, que no por el estilo ni mucho menos, a aquel Dublineses con el que el joven James Joyce diseccionó a comienzos del siglo XIX la ciudad que lo vio nacer. En el libro del irlandés, las vidas de ese puñado de personas normales dibujan el mapa de una ciudad y un país que, como ellos mismos, trataba de encontrar su propia identidad.
Había sueños rotos, frustraciones, amores en secreto y muchas cosas solo pensadas que jamás trascenderían como palabra hablada, porque a veces la cobardía, otras la prudencia, nos dicen que es mejor callar lo que se piensa. Y mucha nieve, como en la obra del autor chino.
Recuerda por el fondo, que no por el estilo ni mucho menos, a aquel 'Dublineses' de un joven James Joyce
Y mientras escribo esto me viene a la cabeza La frontera azul, aquel refrescante (refrescante es una forma de hablar, porque de su lectura sale uno tocado) rosario de relatos de Jorge Matíasque predijimos que sería de lo mejor del año y llegados a junio parece que no nos equivocamos.
En esta ocasión, la mirada de Matías, admirado por nosotros por aquel ensayo sobre el alcoholismoque fue Vinagre, se posó en las gentes del extrarradio de Alcalá de Henares, allá por los años 70 y 80. Distintos escenarios, distintas miradas y estilos para contar las mismas realidades en el cuerpo de distintos personajes.
Lo que somos, lo que fuimos
Tiene la peculiaridad, la sociedad china, de ser tremendamente avanzada mientras abraza como pocas su pasado tradicional. Como en tantos otros lugares, el éxodo de lo rural a lo urbano conformó una tercera forma de vida, como ocurrió también en España, solo que en un país con una población como la de China todo ocurre igual, pero a lo bestia.
La generación literaria de Xu Zechen se ha centrado en el devenir diario de las vidas urbanas de sus compatriotas
Conviven en estos personajes el pasado y las ganas de futuro, la memoria y el progreso. Solo que en este caso, los jóvenes que pueblan Historias del extrarradio comparten con los del resto del planeta una mirada pesimista a este futuro incierto al que nos encaminamos.
Se enmarca la obra de Xu Zechen en eso que en el país han llamado la "generación post-70", es decir, la de esos autores nacidos en una época en la que el país comenzó a abrirse al mundo después de Mao y de la revolución cultural, de la que ellos no han sido testigos directos, pero sí han vivido las consecuencias.
Una generación más reflexiva, dicen, cuyo interés se ha centrado en el devenir diario de las vidas urbanas de la que el autor de esta que nos ocupa hoy sería uno de sus máximos exponentes.
Sigue el canal de Ahora Qué Leo en WhatsApp para estar al tanto de todas nuestras reseñas, reportajes y entrevistas.