ARQUITECTURA SIMPLE COMO VENTAJA
El motor PureTech, desarrollado en 2012, no ha terminado de convencer y ha mostrado demasiado deficiencias. Por eso, se plantea que pierda terreno frente a un propulsor creado por Fiat.
En el año 2012, durante plena crisis financiera que hacía desplomarse a la industria del automóvil, germinaba un motor muy conocido por todos, el PureTech que ha hecho popular primero PSA y luego Stellantis integrándolo en los modelos de las marcas del grupo, como Peugeot, Citroën, DS u Opel. Después de ser tan protagonista en la industria, este propulsor de origen francés que parece que perderá terreno frente a uno italiano.
Solo eran rumores, pero se han confirmado por unas declaraciones del director general de Stellantis Europa, Emanuele Cappellano. Según él, “Stellantis invertirá en el futuro de los motores GSE (Global Small Engine) para garantizar su utilización más allá de 2030”. Se refiere a los propulsores Firefly/GSE desarrollados por FIAT, que también pertenece al grupo.
Estos motores son de tres o cuatro cilindros y su mayor ventaja es que tienen una arquitectura simple, lo que facilita su integración en diferentes modelos. Además, son tan flexibles como los PureTech, pues pueden ser 100% eléctricos, híbridos puros HEV, híbridos suaves MHEV o híbridos enchufables PHEV.
Stellantis ha intentado alargar el protagonismo del PureTech todo lo que ha podido, actualizándolo y tratando de arreglar sus fallos. Buen ejemplo es su última generación, la 1.2 Turbo (llamada Turbo 100), que resuelve el mayor problema de este motor, la correa de distribución en aceite. Lo cierto es que estos propulsores no han terminado de convencer a los conductores, que han abordado con quejas a Stellantis.
Tampoco ha convencido dentro del propio grupo, creado en 2021 con PSA como germen. Tras cinco años de oportunidades para el PureTech, ha llegado el momento de que se haga a un lado para que el Firefly/GSE gane protagonismo en Stellantis. Para empezar, se harán las modificaciones correspondientes para adaptar estos motores a las nuevas normas europeas (Euro 7) que entran en vigor el 29 de noviembre de este año.
Poco a poco irán lanzándose nuevos modelos de las distintas marcas que integran Stellantis que ya no tengan instalado un motor PureTech sino el Firefly/GSE, el cual ya podemos encontrar en coches de Fiat y de Alfa Romeo. Es un giro de guión muy importante para uno de los grupos más importantes de la industria del automóvil, pudiendo marcar un antes y un después en su presencia en el mercado. Después de que las deficiencias del PureTech supusieran una pérdida de reputación y, por lo tanto, de ventas, si el Firefly/GSE funciona podría dar un nuevo impulso a Stellantis en detrimento de otros grupos.