PRECIO Y TECNOLOGÍA SON CLAVES
Según Cetelem, el 43% de los conductores españoles cree que las marcas chinas son una opción muy válida frente a las marcas tradicionales.
Cuatro de cada diez españoles (el 43%) considera los coches de marcas chinas como una alternativa real frente a las marcas tradicionales. Entre los mayores de 55 años, este porcentaje asciende al 47%.
Además, la mitad de ellos (el 54%) considera que la calidad de los coches chinos es buena o muy buena, según el último estudio publicado por el Observatorio Cetelem.
Igualmente, el informe refleja que la percepción de los conductores españoles sobre los coches de marcas chinas continúa mejorando, concretamente, con un incremento de nueve puntos porcentuales respecto a 2025, lo que consolida la posición de estos vehículos como una alternativa cada vez más relevante en el mercado nacional.
En paralelo, la percepción sobre la seguridad también experimenta una mejora significativa. El 50% de los conductores encuestados cree que los coches de marcas chinas son seguros o muy seguros, frente al 42% registrado el año anterior, lo que representa un aumento de ocho puntos porcentuales.
El precio continúa siendo el principal motivo de compra para los potenciales compradores. Así lo señala el 30% de los encuestados, siete puntos más que en 2025.
No obstante, ante igualdad de precio y prestaciones, la mayoría de los consumidores seguiría optando por fabricantes tradicionales. Aun así, un 19% elegiría un coche chino en las mismas condiciones, porcentaje que se eleva hasta el 29% entre los conductores de entre 25 y 34 años.
Junto al factor económico, la tecnología gana protagonismo como elemento diferencial. El 19% de los conductores afirma que elegiría un coche chino por sus avances tecnológicos, doce puntos más que el año anterior. Entre los jóvenes de entre 18 y 24 años esta motivación destaca especialmente, situándose once puntos por encima de la media nacional.
Por el contrario, las principales barreras vinculadas a estas marcas pierden peso. El porcentaje de consumidores que asegura no tener suficiente información para decidirse por un coche chino desciende diez puntos, mientras que aquellos que manifiestan desconfianza hacia estas marcas cae siete puntos porcentuales.
De cara al futuro, el precio competitivo seguirá siendo el principal argumento para plantearse la compra de un vehículo de marca china, con un 31% de menciones, una cifra estable respecto al ejercicio anterior.
No obstante, los consumidores continúan reclamando mayores garantías en aspectos relacionados con la calidad y la seguridad. El estudio identifica además los principales focos de desconfianza de los conductores españoles.
La disponibilidad de recambios lidera las preocupaciones, mencionada por el 37% de los encuestados. Le siguen las dudas sobre la durabilidad de los vehículos, con un 35%, y las cuestiones relacionadas con la seguridad, señaladas por un 31%.
Asimismo, el servicio postventa aparece como otro de los aspectos relevantes, citado por el 28% de los participantes. Los mayores de 55 años son el grupo más crítico respecto a estas cuestiones, especialmente en lo relativo al servicio postventa y la disponibilidad de recambios.
La entrada de fabricantes chinos en España también está modificando la percepción del mercado automovilístico. El 37% de los conductores considera que su presencia contribuirá a reducir el precio de los coches, mientras que un 29% cree que aumentará la competencia y favorecerá una mejora de la calidad del mercado.
En relación con los posibles aranceles a los vehículos fabricados en China, el consumidor español considera mayoritariamente que estas medidas repercutirían en el precio final. El 33% cree que el incremento sería significativo y el 46% opina que tendría un impacto moderado.
Respecto a cómo afectarían estos aranceles al interés de compra, el 44% afirma que reducirían su predisposición a adquirir un coche chino, aunque un 31% asegura que no modificarían su decisión y un 14% incluso sostiene que aumentarían su interés por este tipo de vehículos.