UN COCHE DE PRINCIPIOS NOBLES
Una berlina de las de siempre, con un diseño clásico y deportivo a la vez: el Hyundai i30 Fastback.
La propuesta de esta entrega es la siguiente: que ahorres dinero y que te lleves a cambio un cinco puertas con algo más de clase y personalidad. Corrijo, porque no quisiera despojar a los rivales franceses de ambos atributos, que a su manera los tienen. No son clase y personalidad los términos adecuados para explicar cómo marca la diferencia, sino el espíritu del diseño y el enfoque de conducción, el volver a creer. Hay algo –o mucho– de vieja escuela en el Hyundai i30Fastback que se descubre a primera vista.
Estamos en un nicho atractivo, que es más excepción que norma a pesar de poner enumerar intérpretes de público conocimiento. La clave radica en fusionar dos formas reconocidas: la del clásico SUV coupé y la de los sedanes de cuatro puertas. El resultado es un estereotipo de berlina compacta de cinco puertas con caída fastback y el modelo surcoreano tiene lo necesario para que vuelvas a confiar en este tipo de vehículo.
Pretendo ir más allá de las funcionalidades y las conveniencias. Si por volumen de carga fuera o si por el consumo nos guiáramos, las versiones híbridas no enchufables del Peugeot 408 y el Citroën C4 X acaban siendo más recomendables –a no ser que el i30 Fastback se vista de N Line–, y si por combinaciones de acabados y motorizaciones nos rigiéramos, tendría prioridad de atención el Hyundai y su amplio abanico de posibilidades.
Con su lenguaje definido, ambicioso y bien contemporáneo, el Peugeot no pasa desapercibido. El Citroën reúne sus méritos y se ancla a las tendencias con su postura aproximada a la de su hermano SUV coupé. El i30 Fastback es otra cosa. Los responsables de su concepto de diseño se encargaron de no dar lugar a dudas sobre su esencia: primero berlina, después crossover.
Con este Hyundai regresas unos 20 años al pasado, cuando las carrocerías se dejaban ver. Paneles con superficies despejadas adonde sea que mires en este compacto. El tratamiento es una declaración de intenciones y ha hecho de él una tradición en sí misma. No importa qué tanto evolucione, este coche reivindica el segmento tanto como sus pares alemanes de alta gama: cuanto más lo analizas, más lo alejas de los referentes franceses y más lo acercas a la estirpe de los Mercedes CLA y BMW Serie 2 Gran Coupé. Solo que no necesitas pagar fortuna, sino tener de base un presupuesto cercano a los 25.000 euros.
Las comparaciones son inevitables. Supongo que le juega a favor la aparición estelar del Ioniq 6 en el mercado: llevándolo a otros niveles, el eléctrico heredó un claro sello visual destinado a las berlinas que en el i30 Fastback ya había Hyundai sentado precedentes. Por otro lado, si tuviera que elegir entre uno u otro, creo que el modelo previo al lavado de cara del 2020 dejó la vara alta. Dicho esto, insisto: el coche no traiciona sus formas.
En su afán de confirmarse como un vehículo de valores nobles, repito que la cruzada de esta berlina compacta no apunta al diseño como factor único. Cuando tomas posición en el puesto de piloto, este cinco puertas pone a merced de tu brazo derecho una palanca de cambios manuales –o automática, tú eliges– y cierra con un mérito no menos interesante. Si bien se pone al día en materia de asistencias y actualizaciones por software, no exagera su esquema digital. La composición de pantallas y mandos está pensada de tal manera que no te será difícil concentrarte en lo más importante: la experiencia de conducción.