DENZA EN ESPAÑA

Aterriza en España el lujo de BYD: ya puedes comprar el Denza con Flash Charging en los concesionarios

Denza, la marca de lujo de BYD, comienza a vender coches en España. Sus primeros modelos cuestan entre 78.500 y 115.000 euros.

DENZA Z9GT DENZA

Durante años, las marcas chinas han tratado de abrirse paso en Europa ofreciendo más equipamiento, más potencia y más autonomía por menos dinero. BYD también siguió esa estrategia, pero ahora está preparada para dar un salto mucho más arriesgado: vender coches chinos a precio de Porsche, Mercedes-Benz o Lexus.

Denza, la división de lujo del grupo, comienza oficialmente su actividad comercial en España. Lo hace con dos modelos completamente distintos, pero con algo en común: ninguno pretende ser barato. El monovolumen D9 parte de 78.500 euros y el espectacular Z9GT alcanza los 115.000 euros en su versión eléctrica.

Es uno de los coches más avanzados del mundo, y está a punto de llegar a España: así es el Denza Z9 | Denza

BYD ya no quiere competir únicamente por precio

El modelo más llamativo es el Denza Z9GT, un gran turismo de 5,2 metros con una carrocería a medio camino entre una berlina y un familiar. La versión híbrida enchufable parte de 101.000 euros, mientras que el eléctrico eleva la factura hasta los 115.000 euros.

Con esas tarifas, BYD ya no está intentando situarse ligeramente por debajo de las marcas europeas. Está entrando directamente en el territorio de coches como el Porsche Taycan, el Audi e-tron GT o los Mercedes eléctricos de alta gama.

Para justificarlo, el Z9GT recurre a cifras poco habituales incluso en este segmento. Su versión eléctrica desarrolla 1.156 CV mediante tres motores, acelera de 0 a 100 km/h en 2,7 segundos y homologa 599 kilómetros de autonomía. También dispone de ruedas traseras con dirección independiente, lo que permite reducir el radio de giro y realizar maniobras en diagonal.

Su principal carta tecnológica es el sistema Flash Charging. Conectado a una estación compatible de 1.500 kW, puede pasar del 10 al 70% de batería en cinco minutos y alcanzar el 97% en nueve. BYD pretende instalar 300 de estos puntos en España durante los próximos 12 meses.

DENZA Z9GT | DENZA

El otro gran reto de Denza es resucitar el monovolumen

El segundo modelo resulta menos deportivo, pero puede ser incluso más interesante. El Denza D9 es un enorme monovolumen híbrido enchufable de siete plazas que parte de 78.500 euros.

Mide 5,25 metros de longitud y está pensado para familias con un elevado poder adquisitivo, hoteles, servicios de transporte ejecutivo y empresas de VTC. Su interior cuenta con una configuración 2+2+3, asientos individuales reclinables en la segunda fila, masaje, ventilación, calefacción, pantallas independientes y hasta una nevera integrada.

Su sistema híbrido enchufable entrega 353 CV y anuncia 210 kilómetros de autonomía eléctrica, además de hasta 950 kilómetros combinando la batería y el depósito de combustible.

En Europa, donde casi todos los fabricantes han sustituido sus monovolúmenes por SUV, el D9 tendrá pocos rivales directos. Uno de ellos será el Lexus LM, que también apuesta por convertir una carrocería tradicionalmente familiar en una especie de salón de lujo sobre ruedas.

Denza Z9 GT | Denza

La prueba más difícil para los coches chinos comienza ahora

Denza arranca con seis concesionarios en Barcelona, Madrid, Málaga, Murcia, Valencia y Vizcaya, aunque pretende alcanzar los 13 establecimientos antes de que termine 2026.

El reto no será demostrar que sus coches tienen potencia o tecnología. El Denza Z9GT ya ha dejado claro que puede competir en cifras con los mejores eléctricos europeos. La verdadera dificultad será convencer a un cliente dispuesto a gastar más de 100.000 euros de que el emblema de una marca prácticamente desconocida tiene tanto valor como el de Porsche o Mercedes.

Ahí comienza una nueva etapa para la industria china. Después de demostrar que puede fabricar coches económicos y competitivos, BYD quiere probar que también puede vender deseo, exclusividad y prestigio. Y eso puede resultar bastante más difícil que fabricar un eléctrico de más de 1.000 CV.