ADAS EN LA MIRA
Los estándares de seguridad aumentaron con la llegada de las funciones ADAS. En determinados casos, no obstante, representan un problema, sobre todo en el Gigante Asiático.
Si por algo viene destacando Xpeng es por sus avances en tipos de propulsión y en tecnología de manejo. Basta con seguirle el rastro al G7 y su compleja Inteligencia Artificial que le permite una conducción autónoma Nivel 3, o con adentrarse en la versión que encajaría sin demasiadas objeciones en Europa: el G7 de rango extendido, que se sirve de 430 km de eficiencia eléctrica y de un motor de gasolina que oficia de generador al servicio de la batería para estirar el rango combinado más allá de los 1.700 km sin recargar ni repostar.
Sin embargo, el fabricante sabe lo que es no estar exento de fisuras en su desarrollo. A menudo, esta marca china ha mostrado ciertos grises y algunos de los más insólitos. Imagina que vas conduciendo y se activa el detector de sueño sin sentido alguno, porque, aunque vayas al volante lúcido y despabilado, el sistema no lo considera así. Años atrás, esto le ha ocurrido a un usuario de Xpeng en China.
En 2018, un creador de contenido sobre automóviles chino había experimentado algo por el estilo con un vehículo de General Motors y lo hizo saber en Weibo, plataforma digital del Gigante Asiático donde era conocido por sus millones de seguidores. Aquel caso marcó un precedente que continuó con el contratiempo de otro conductor chino años después, pero esa vez no del fabricante americano, sino de la firma con sede en Guangzhou. ¿Qué fue lo que en aquel entonces sucedió? Basta de misterios...
Tal parece que Weibo no es simplemente una red social, sino una caja de resonancia, ya que fue también donde el usuario DerekTLM contó su experiencia, que en aquel momento le trajo como consecuencia la pérdida de puntos. “Sólo tengo ojos pequeños, no me quedé dormido mientras conducía”, fueron sus palabras a modo de protesta. Al funcionar con cámaras que apuntan hacia el rostro de quien maneja, el detector de fatiga, que como parte de las ADAS influye en las calificaciones a la hora de las pruebas de seguridad europeas, viene jugando en contra a los conductores chinos.
El problema radica en no considerar la expresión natural de los ojos, lo que lleva a este sistema a emitir alertas de manera indiscriminada. Basta con que note que el conductor va al volante con los ojos cerrados para lanzar las advertencias. Esta problemática no es exclusiva de Xpeng, sino que engloba a otros fabricantes chinos.
"Por favor, concéntrese en la conducción", era lo que una y otra vez le avisaba un Xiaomi SU7 Max a un joven radicado en la provincia de Zhejiang. Según lo ha manifestado, al menos unas 20 veces debió lidiar con este tipo de alertas, generando su fastidio y la corroboración por sus propios medios: decidió abrir sus ojos de par en par y fue entonces cuando las advertencias cesaron, pero allí volvían a aparecer en cuanto regresaba a su expresión natural.
Todo un asunto a resolver. Desactivar las funciones ADAS, lo que es posible en coches como los de Xiaomi, significaría contar con un elemento de seguridad menos, pero liberarse de estas agotadoras alertas. Dicho esto, queda en evidencia que para los usuarios chinos, a juzgar por los reclamos masivos que se han registrado de este tipo, lo que no tiene por qué ser una opción es seguir conviviendo con funciones de asistencias por las que los fabricantes son responsables y deben rendir cuentas.