SEGÚN CARFAX, LA PROCEDENCIA MARCA
El historial del coche es una herramienta clave para evitar sorpresas después de la compra y aún muchos conductores no piden informes sobre el vehículo usado que van adquirir.
Comprar un coche de segunda mano en España sigue siendo, en muchos casos, un acto de fe. Especialmente, cuando se trata de vehículos importados o procedentes de flotas de alquiler, dos categorías que concentran buena parte de las incidencias ocultas del mercado de ocasión.
Un análisis de Carfax, compañía especializada en historiales de vehículos, revela hasta qué punto muchos compradores adquieren coches sin conocer realmente su pasado.
Según los datos de la empresa, el 80% de los usuarios que consultaron un informe con incidencias reconocieron que desconocían previamente los daños o problemas asociados al vehículo que estaban a punto de comprar.
La cifra deja en evidencia una falta de transparencia todavía muy extendida en el mercado español del vehículo usado, donde los antecedentes de muchos coches siguen pasando desapercibidos para el comprador medio.
El informe apunta además a diferencias importantes según el origen del vehículo. En el caso de los coches importados -que representan alrededor del 6% del parque móvil español, unos 1,5 millones de unidades-, el 40% presenta daños registrados en su historial.
A ello se suma otro dato relevante: su kilometraje medio alcanza los 205.219 kilómetros, muy por encima de la media de otros vehículos del mercado nacional.
También llaman la atención los coches procedentes de empresas de alquiler. Aunque suelen tener menos kilómetros acumulados, debido a la rápida renovación de flotas, el 33% de ellos ha sufrido algún tipo de daño documentado. Actualmente representan cerca del 7% del parque automovilístico español, aproximadamente dos millones de vehículos.
Más allá de accidentes o reparaciones, Carfax asegura que el 51% de los vehículos analizados cuenta con al menos un factor de riesgo asociado. En esa categoría entran desde daños previos y posibles irregularidades en el kilometraje hasta cuestiones aparentemente menores, como haber sido importado o utilizado como coche de alquiler.
Si esos porcentajes se extrapolan al conjunto del parque móvil español, el resultado impresiona: más de 13,5 millones de coches podrían tener incidencias, antecedentes o información relevante que el comprador debería conocer antes de cerrar una operación.
Uno de los aspectos más sensibles es el relacionado con accidentes previos. Según el estudio, el 39% de los vehículos tiene daños o siniestros registrados en algún momento de su vida útil.
Eso equivaldría a más de 10 millones de coches circulando en España que han sufrido algún tipo de percance, aunque desde Carfax recuerdan que muchas de estas incidencias corresponden a daños leves o puramente cosméticos.
El problema, según advierten expertos del sector, no es tanto que un vehículo haya tenido reparaciones, sino que esa información no siempre aparece de forma clara durante el proceso de venta. Y ahí es donde el historial del coche se convierte, cada vez más, en una herramienta clave para evitar sorpresas después de la compra.