DISPOSITIVOS loT
Además de cumplir la función tradicional de señalización física, son capaces de comunicar automáticamente su posición geográfica y su estado a la plataforma de la DGT.
La llegada de las balizas V16 conectadas marcó un antes y un después en la señalización de emergencias en carretera. Por primera vez, una incidencia dejaba de ser únicamente visible para convertirse también en un dato digital compartido en tiempo real con la plataforma DGT 3.0. Ahora, esa filosofía da un nuevo salto con la aparición de los conos conectados, una tecnología diseñada para digitalizar las zonas de obras, mantenimiento e incidencias temporales en la red viaria.
Se trata de dispositivos IoT (Internet de las Cosas) que, además de cumplir la función tradicional de señalización física, son capaces de comunicar automáticamente su posición geográfica y su estado a la plataforma del Punto de Acceso Nacional de Información de Tráfico y Movilidad (NAP), integrada dentro del ecosistema de vehículo conectado de la DGT.
En la práctica, cuando se despliega una línea de conos para señalizar unas obras, una actuación de mantenimiento o una incidencia en la vía, el sistema informa digitalmente del inicio y final de esa zona afectada. Esa información puede ser utilizada por paneles de mensaje variable, centros de gestión de tráfico, aplicaciones de navegación y vehículos conectados.
La evolución recuerda mucho a la que experimentaron las balizas V16. Antes, un vehículo averiado únicamente podía advertir a los conductores mediante triángulos o luces visibles. Ahora, la incidencia también aparece en los sistemas digitales de tráfico.
Con los conos ocurre exactamente lo mismo: dejan de ser simples elementos de plástico para convertirse en nodos de información conectados que notifican en tiempo real la existencia de una zona de riesgo.
Mayor seguridad para los operarios: La principal ventaja es la protección de los trabajadores que realizan labores de conservación, limpieza o reparación en carretera. Los conductores pueden recibir avisos anticipados incluso antes de tener contacto visual con la zona de obras.
Información más precisa: La geolocalización permite conocer con exactitud dónde comienza y termina una incidencia, algo especialmente útil en carreteras convencionales o en condiciones de baja visibilidad.
Integración con vehículos conectados: Los datos enviados por los conos pueden llegar directamente a los sistemas de información de vehículos compatibles, ofreciendo alertas preventivas al conductor.
Señalización sin presencia física: Una de sus grandes aportaciones es que pueden advertir de un peligro o desperfecto incluso cuando no hay operarios trabajando en ese momento en la zona.
Gestión más eficiente del tráfico: Al generar información digital en tiempo real, los gestores de infraestructuras pueden adaptar mejor la regulación del tráfico y comunicar incidencias con mayor rapidez.
Por el momento, la DGT únicamente ha certificado dos soluciones de conos conectados para operar dentro de este ecosistema digital.
El primero es Netun Solutions, compañía conocida por haber impulsado algunas de las primeras balizas V16 conectadas del mercado español y por su ecosistema de movilidad conectada basado en DGT 3.0. La empresa ha ampliado su actividad hacia dispositivos IoT capaces de geolocalizar incidencias y obstáculos en carretera.
La segunda empresa es API Movilidad, cuyo modelo "Cono Conectado DGT V01" figura entre los primeros dispositivos certificados por la Dirección General de Tráfico para este nuevo sistema de señalización inteligente.
Si las balizas V16 fueron el primer gran paso para digitalizar las incidencias de los vehículos, los conos conectados representan la evolución natural hacia una infraestructura viaria capaz de comunicar en tiempo real cualquier alteración del tráfico.
La carretera del futuro no solo estará llena de sensores y vehículos conectados: también contará con elementos de señalización capaces de generar información útil por sí mismos. Los conos conectados son, probablemente, uno de los ejemplos más visibles de esa transformación que ya ha comenzado.