UNA INICIATIVA QUE FUE RECHAZADA EN MARZO
La DGT vuelve a poner el alcohol al volante en el centro: Pere Navarro pide apoyo para bajar el límite a 0,2 g/l
El texto propone además mantener las sanciones más elevadas para tasas superiores y establece una nueva infracción para quienes superen los 0,2 g/l y no alcancen los actuales límites que ya conllevan sanciones superiores.
La batalla por rebajar la tasa de alcohol al volante vuelve al Congreso. Pere Navarro, director general de Tráfico, ha reclamado públicamente apoyo a los medios y a las entidades sociales para sacar adelante la reducción del límite máximo, una medida que previsiblemente será sometida de nuevo a consideración de la Cámara la próxima semana. La propuesta plantea pasar de los actuales 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre a 0,2 g/l, equivalentes a 0,1 mg/l en aire espirado.
Durante la presentación de las novedades del Reglamento General de Circulación relacionadas con la protección de los usuarios vulnerables, Navarro defendió que la reducción permitiría cerrar, en su opinión, el marco de la política española sobre alcohol y conducción.
El director de la DGT aseguró que organismos como la Organización Mundial de la Salud y la Comisión Europea recomiendan límites bajos y señaló también el respaldo que, según afirmó, existe por parte de los ayuntamientos de Madrid y Barcelona, la Federación Española de Municipios y Provincias y distintas organizaciones de la sociedad civil.
La propuesta no parte de cero. El Grupo Socialista registró el pasado 11 de septiembre una nueva proposición de ley para modificar la Ley de Tráfico y establecer el límite de 0,2 g/l para todos los conductores. La iniciativa ya ha sido admitida a trámite y figura actualmente en situación de toma en consideración por el Pleno. El texto propone además mantener las sanciones más elevadas para tasas superiores y establece una nueva infracción para quienes superen los 0,2 g/l y no alcancen los actuales límites que ya conllevan sanciones superiores.
Un intento que ya fue rechazado
El nuevo intento llega después de que una iniciativa prácticamente idéntica fuera rechazada en marzo por la Comisión de Interior del Congreso, con los votos en contra de PP, Vox, UPN y ERC, según los datos recogidos en la documentación parlamentaria. Ahora el debate regresa a la Cámara en un momento en el que la DGT mantiene su mensaje de que la única tasa segura al volante es 0,0.
De salir adelante la reforma, el cambio afectaría al margen legal que actualmente tienen los conductores: 0,5 g/l para la mayoría y 0,3 g/l para determinados conductores profesionales y noveles, mientras que la nueva propuesta situaría el límite general en 0,2 g/l. No obstante, por ahora la norma no ha cambiado: se trata de una proposición de ley que todavía debe superar su tramitación parlamentaria. El Congreso tiene registrada la iniciativa con número 122/000300.
La propia DGT recuerda actualmente que incluso por debajo del límite legal pueden aparecer alteraciones de la capacidad para conducir y recomienda evitar el volante después de consumir alcohol.