INFORME OBS

España cumple el objetivo de electrificación de 2025, pero con grandes diferencias entre comunidades

Madrid multiplica por cuatro la meta prevista, mientras Ceuta apenas alcanza el 33% y Extremadura se queda en el 52%.

España cerró 2025 por encima del objetivo de implantación del vehículo eléctrico, pero el dato nacional esconde una realidad mucho más desigual cuando se mira comunidad por comunidad.

Es una de las principales conclusiones del VI Informe Movilidad Eléctrica en España de OBS Business School, que sitúa a Madrid como el territorio que más distancia ha tomado respecto a la meta, mientras otras comunidades y ciudades autónomas avanzan a ritmos mucho más lentos.

Madrid alcanzó el 414% del objetivo previsto para 2025, es decir, más de cuatro veces la cifra de referencia. También superaron la meta Cataluña, Baleares, Comunidad Valenciana, Canarias, País Vasco y Navarra. En el extremo contrario aparecen Ceuta, con un 33%, y Extremadura, con un 52%.

La fotografía cambia cuando se mira hacia 2030. Al terminar el primer semestre de 2026, España había cubierto solo el 17,5% del objetivo de 5,5 millones de vehículos eléctricos establecido por el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC).

OBS considera que la meta todavía es alcanzable, pero advierte de que sería necesario mantener un ritmo de adopción similar al que está registrando Reino Unido.

El eléctrico gana terreno, pero el parque es pequeño

Las matriculaciones de turismos electrificados crecieron un 37,9% durante el primer semestre de 2026, hasta representar el 21,8% del total. Dentro de este grupo, los eléctricos puros ya duplicaron las matriculaciones de modelos diésel.

Sin embargo, la penetración en el parque sigue siendo reducida: los turismos enchufables apenas representan el 2,3% del total.

El crecimiento tampoco se reparte por igual entre tecnologías. Durante 2025, las ventas de eléctricos puros (BEV) aumentaron un 77,1%, mientras que los híbridos enchufables (PHEV) crecieron un 111,7%.

España se convirtió así, según el informe, en el único mercado europeo en el que los PHEV superaron a los BEV en ventas, una tendencia que se ha mantenido durante la primera mitad de 2026.

Europa acelera mientras China pierde ritmo

La evolución española se enmarca en un mercado mundial que continúa creciendo, aunque con diferencias importantes entre regiones.

En el primer semestre de 2026 se vendieron 9,2 millones de coches eléctricos en todo el mundo, equivalentes al 24% del mercado. La cifra supone un descenso del 1% respecto al mismo periodo del año anterior, condicionado principalmente por China, donde las ventas cayeron cerca de un 20%.

Europa siguió la trayectoria contraria, con un incremento del 30%. Además, durante el segundo trimestre las ventas mundiales recuperaron ritmo y marcaron máximos en 50 países. El informe prevé que los eléctricos alcancen alrededor del 29% de las ventas mundiales en 2026.

El coche eléctrico empieza a bajar de precio

El precio es otro de los aspectos que están cambiando. Según OBS, el precio medio del vehículo eléctrico bajó un 4,6% en 2025, la primera reducción registrada, y quedó por debajo del correspondiente a los híbridos enchufables.

Aun así, comprar un eléctrico continúa teniendo un precio medio un 6,7% superior al de un vehículo convencional.

España también cuenta con una industria vinculada a la infraestructura de recarga que está ganando peso. En 2025 facturó 305 millones de euros y produjo unas 302.000 unidades, de las que 257.000 se destinaron a la exportación.

Esto significa que aproximadamente el 85% de la producción salió al exterior. El sector invirtió además 60 millones de euros en I+D y prevé crecer un 15%.

El gran problema sigue siendo la recarga

El despliegue de puntos de recarga continúa siendo uno de los principales obstáculos para la electrificación. España se encuentra todavía en torno al 17% del objetivo de 340.000 puntos públicos de recarga previsto para 2030 por el PNIEC, a menos de cuatro años de alcanzar esa fecha.

Y, de nuevo, las diferencias territoriales son importantes. La relación entre vehículos eléctricos y cargadores llega a ser más de siete veces superior en Madrid que en Extremadura, con 37,7 vehículos por punto frente a 5,3.

Pero no solo importa cuántos cargadores hay. El informe identifica como uno de los principales cuellos de botella los plazos necesarios para conectarlos a la red eléctrica. En España pueden alcanzar los tres años, frente a los entre cinco y doce meses de algunos países vecinos.

Según los cálculos de OBS, estos retrasos han supuesto ya más de 263 millones de euros de coste durante 2026.

La conclusión del informe apunta así a una paradoja: España está consiguiendo aumentar con rapidez las ventas de coches electrificados, pero la infraestructura necesaria para acompañar ese crecimiento no avanza al mismo ritmo.

Y esa brecha puede convertirse en uno de los principales límites para cumplir los objetivos de electrificación de 2030.