SI PARPADEAS TE LO PIERDES
Puedes hacerte con un coche prémium por menos dinero que nunca. Este Mercedes es un unicornio.
Europa ya ha hablado, y el Mercedes-Benz CLA acaba de llevarse el premio a Coche del Año 2026 y, como suele pasar en estos casos, la medalla ha llegado acompañada de algo todavía más interesante: ofertas reales en los concesionarios para quienes confiamos en la marca de la estrella de tres puntas.
No estamos hablando de un SUV inflado ni de un eléctrico experimental pensado para cuatro raros. El CLA es una berlina compacta, bonita, aerodinámica y con un enfoque tecnológico que ha convencido a la mayoría del jurado europeo… aunque en España, como siempre, hayamos ido un poco a contracorriente.
La gracia del asunto es que cuando un coche gana el COTY, suele encarecerse o agotarse, y aquí está pasando lo contrario. Mercedes quiere mover unidades, y eso convierte al CLA en una de esas oportunidades que duran poco y luego se recuerdan con un “tenía que haberlo comprado”.
El galardón de Coche del Año en Europa no se regala. Lo deciden 59 periodistas especializados de 23 países, y el CLA ha ganado con todas las de la ley y con 320 puntos, siendo el favorito de más de un tercio del jurado. No es una victoria ajustada ni discutida; es una paliza técnica de nivel Schwarzenegger.
¿Qué ha pesado más? La plataforma nueva, la eficiencia aerodinámica (Cx de 0,21, casi de récord), la arquitectura eléctrica de 800 voltios y una gama mecánica que va desde híbridos razonables hasta versiones eléctricas capaces de rozar los 800 km de autonomía WLTP. Todo eso en un coche que no parece un electrodoméstico sacado de la Balay BSH de Zaragoza.
Curiosamente, en España no ha arrasado en la votación local, y eso, lejos de ser un problema, es parte de la oportunidad porque no hay fiebre, no hay listas de espera absurdas y los concesionarios están más dispuestos a hablar de números que de épica.
El CLA juega una carta muy peligrosa para la competencia: que es objetivamente atractivo. No necesita artificios ni postureo SUV. Es bajo, largo, estilizado y con una silueta que sigue funcionando igual de bien cinco minutos después de verlo que al cabo de cinco meses.
Por dentro no todo es perfecto porque hay demasiado táctil y algunos plásticos no están al nivel del logo y crujen cosa mala (he probado el tacto, siempre lo hago), pero el conjunto transmite modernidad, tecnología y ese puntito aspiracional que mucha gente sigue buscando en Mercedes. No es un coche pasional, pero sí uno muy deseable.
Además, existe en versión Shooting Brake, lo que lo convierte en una rara avis: en un familiar compacto, bonito y con un maletero que sí sirve para algo. Si no quieres otro SUV clonado tan fácil de maniobrar como el Titanic, aquí tienes una alternativa con personalidad y clase.
Sobre el papel, el CLA no es barato, porque su precio oficial arranca cerca de los 47.000 euros, y eso asusta a cualquiera que tenga los pies en la tierra, pero la realidad de enero de 2026 es otra muy distinta.
Ahora mismo se pueden encontrar unidades desde algo más de 43.000 euros, e incluso menos si se financia. El CLA 200 MHEV, con etiqueta ECO, es el gran protagonista al contar con suficiente potencia, consumo reducido y acceso a zonas de bajas emisiones sin que Almeida, Navarro, o quien toque, se froten las manos.
Si quieres ir un paso más allá, puedes, porque el CLA 250 e híbrido enchufable ofrece más de 80 km eléctricos reales y etiqueta CERO, mientras que las versiones eléctricas juegan en otra liga por su autonomía y refinamiento. Sin embargo, la auténtica ganga está en los MHEV bien equipados, que son los que los concesionarios quieren sacarse ya de encima como si quemasen.
Este tipo de ventanas no duran porque cuando el efecto premio se consolida y el modelo empieza a verse más en la calle, las ofertas se endurecen y el margen de negociación se reduce (como pasó hace años con los Audi A4). Ahora mismo pasa justo lo contrario: hay stock, objetivos comerciales y un coche recién coronado.
El CLA no es el Mercedes más barato, pero sí uno de los más equilibrados que ha hecho la marca en años. Tiene imagen, tecnología, eficiencia y ahora también precio defendible, algo que no siempre coincide en este segmento.
Si estabas esperando una excusa para dar el salto a un Mercedes “de verdad”, el premio ya la ha puesto sobre la mesa, y las ofertas, también. Y si la compra no te convence, siempre puedes optar por el renting. Luego no vale decir que no avisamos.