LA RESISTENCIA DEL PANDA
Es el Fiat más importante de la marca, y se va a resistir a abandonar la gasolina con una nueva versión por menos de 16.000 euros
El Panda eléctrico de 15.000 euros no llegará solo: Fiat prepara una alternativa para quienes no pueden enchufar
Fiat quiere recuperar el coche eléctrico verdaderamente asequible con un nuevo urbano de alrededor de 15.000 euros. Sin embargo, la marca italiana no está dispuesta a cometer el mismo error que ya obligó a rescatar el motor de combustión en el Fiat 500: confiar en que todos sus clientes puedan pasarse inmediatamente al coche eléctrico.
Por eso, mientras Stellantis desarrolla una nueva generación de eléctricos urbanos simplificados, Fiat también está estudiando cómo ofrecer un sucesor de gasolina o híbrido para el actual Panda. La decisión revela una realidad incómoda para Europa: incluso un eléctrico barato puede no ser suficiente para sustituir al coche popular.
Fiat no quiere abandonar a los millones de conductores del Panda
El actual Fiat Panda nació en 2011 y continúa siendo uno de los coches más importantes de Italia. Aunque su antigüedad obliga a pensar ya en un sustituto, la marca sabe que muchos de sus compradores buscan precisamente un automóvil sencillo, económico y fácil de mantener.
Gaetano Thorel, responsable de Fiat en Europa, ha reconocido que la compañía tiene la obligación de ofrecer una solución a lo que denomina la “población Panda”. El fabricante todavía no ha decidido si desarrollará un modelo de combustión completamente nuevo o si volverá a actualizar el coche actual, pero sí tiene clara una cosa: necesitará una estrategia multienergía.
El precedente más evidente es el regreso del Fiat 500 con motor híbrido. El 500e había sido concebido inicialmente como un modelo exclusivamente eléctrico, pero sus ventas no bastaron para mantener la fábrica de Mirafiori a pleno rendimiento. Fiat terminó adaptando su plataforma para instalar una mecánica de gasolina microhíbrida.
El próximo Panda eléctrico podría costar unos 15.000 euros
Al mismo tiempo, Stellantis trabaja en una nueva categoría de automóviles eléctricos urbanos más sencillos y baratos. El proyecto pretende aprovechar la futura regulación europea para los denominados E-Car, vehículos compactos que podrían estar sometidos a requisitos técnicos y de seguridad menos costosos que los de un turismo convencional.
El objetivo es lanzar en torno a 2028 un eléctrico con un precio aproximado de 15.000 euros. Fiat podría utilizar el nombre Panda para su versión, mientras Citroën prepara un modelo relacionado que recuperaría el espíritu del histórico 2CV.
Este nuevo coche se situaría por encima del pequeño Topolino, que técnicamente es un cuadriciclo, pero por debajo del Fiat Grande Panda. Este último ya se comercializa con motores eléctricos, híbridos y de gasolina, pero pertenece a un segmento superior y supera ampliamente la barrera de los 15.000 euros en buena parte de sus versiones.
El problema no es únicamente conseguir un eléctrico barato
Un precio de 15.000 euros convertiría al nuevo Fiat en uno de los eléctricos más asequibles de Europa. Aun así, la marca sabe que el coste de compra no es el único obstáculo. Muchos conductores viven en edificios sin garaje, no disponen de un punto de carga doméstico o utilizan su único coche para realizar trayectos largos.
En países como Italia o España, el Panda también cumple una función especialmente práctica en zonas rurales, ciudades pequeñas y hogares que necesitan un coche económico durante muchos años. Para ese público, una autonomía limitada o la dependencia de la recarga pública pueden seguir siendo inconvenientes decisivos.
Por eso, Fiat podría terminar vendiendo dos Panda muy diferentes: uno eléctrico, sencillo y barato para la ciudad, y otro con motor de combustión o algún tipo de hibridación para quienes necesitan mayor flexibilidad.
Fiat no quiere repetir dos veces el mismo error
La estrategia demuestra hasta qué punto la industria está moderando sus planes de electrificación. Stellantis ya ha recuperado versiones de gasolina o diésel en varios modelos después de comprobar que la demanda de eléctricos crecía más despacio de lo previsto.
Fiat todavía quiere liderar el regreso del automóvil urbano asequible, pero esta vez no pretende obligar a todos sus clientes a elegir la misma tecnología. El futuro Panda eléctrico puede convertirse en el coche de 15.000 euros que Europa lleva años prometiendo. Sin embargo, su éxito no implicará necesariamente la desaparición de la gasolina.
La propia Fiat parece haber entendido que el verdadero coche popular no es el que utiliza una tecnología concreta, sino el que puede adaptarse a las necesidades y al bolsillo de la mayor cantidad posible de conductores.