UN ST MUY DIFERENTE

El Ford Fiesta ST ya está esperando su regreso, aunque no tendrá el motor que esperas

El Ford Fiesta apunta a regresar en 2028 y Ford ya deja claro que sus deportivos seguirán teniendo futuro. La base del Renault 5 abre la puerta a un Fiesta ST eléctrico con más de 200 CV.

Ford Fiesta ST Ford

Ford retiró el Fiesta del mercado europeo en 2023 y con él desapareció uno de esos coches que durante décadas parecían inamovibles de nuestras carreteras. Pero el Fiesta tiene muchas papeletas para regresar en 2028 y ahora sabemos algo todavía más interesante: Ford tampoco quiere renunciar a sus coches deportivos.

Esto deja la puerta abierta de par en par a un nuevo Ford Fiesta ST. Eso sí, quien esté esperando nuevamente un pequeño motor EcoBoost, tres cilindros, cambio manual y escape deportivo probablemente se lleve una sorpresa. Todo apunta a que el próximo Fiesta será eléctrico y su versión ST también.

Ford Fiesta ST | Ford

Ford necesita volver a fabricar coches que apetezca conducir

La noticia realmente importante no es que se hayan filtrado unas determinadas cifras de potencia. Es que la propia Ford está reconociendo que necesita recuperar los coches de altas prestaciones para reconstruir parte de la identidad que perdió durante los últimos años.

Christian Weingartner, máximo responsable de producto de Ford en Europa, ha explicado a Auto Express que todavía no se han tomado decisiones definitivas sobre los nombres de estas futuras variantes, pero sí dejó clara una cuestión: Ford necesita una gama de vehículos prestacionales para resultar creíble y auténtica.

Es una declaración especialmente interesante después de la desaparición del Fiesta ST y del Focus ST. Ford pasó en muy poco tiempo de tener varios de los compactos deportivos más interesantes del mercado europeo a prácticamente quedarse sin representación en este terreno.

Y recuperar ese carácter parece formar parte del plan con el que Ford quiere reconstruir su gama europea.

Ford confirma el doloroso adiós al mítico Fiesta | Ford

El próximo Fiesta tendrá mucho de Renault 5

Aquí es donde empieza a ponerse interesante la historia. Ford y Renault anunciaron a finales de 2025 una alianza para desarrollar dos nuevos coches eléctricos de Ford utilizando la tecnología de Ampere, la división eléctrica del Grupo Renault. El primero debería llegar al mercado en 2028.

Todo apunta a que uno de esos modelos será precisamente el sucesor espiritual del Fiesta. Ya te contamos que Ford y Renault se han aliado para desarrollar esta nueva generación de eléctricos asequibles.

Eso significa que Ford tendrá a su disposición una plataforma que conocemos bastante bien. Es la familia tecnológica utilizada por el Renault 5 E-Tech, uno de los urbanos eléctricos que mejor está funcionando en Europa.

Y tiene una ventaja todavía más importante para Ford: esa plataforma ya tiene una versión deportiva.

Alpine A290 | Alpine

El Alpine A290 nos permite imaginar cómo sería

El mejor adelanto de lo que podría hacer Ford lo tenemos en el Alpine A290. Básicamente, Alpine tomó la arquitectura del Renault 5 y la transformó en un pequeño deportivo eléctrico.

En su versión más potente desarrolla 220 CV y 300 Nm, utiliza una batería de 52 kWh y puede homologar hasta 380 kilómetros de autonomía. Además, no se limita a instalar un motor más potente.

Dispone de vías ensanchadas, suspensión trasera multibrazo, frenos Brembo y una puesta a punto específica. Pesa desde 1.479 kg, que evidentemente son bastantes más que los de un antiguo Fiesta ST, pero sigue siendo una cifra contenida dentro del mundo de los eléctricos.

Precisamente ya hemos podido comprobar de primera mano lo que ofrece el Alpine A290 GTS.

Ford partiría, por tanto, de una arquitectura en la que alguien ya ha hecho buena parte del trabajo necesario para crear un pequeño eléctrico deportivo.

Ford Fiesta ST Edition | Ford

220 CV probablemente ya no serán suficientes

Aquí encontramos otra clave que permite imaginar cómo podría evolucionar el Fiesta ST. Para cuando llegue, 220 CV podrían saber a poco.

El Peugeot E-208 GTi que ya conocemos desarrolla nada menos que 281 CV y 345 Nm, acelera de 0 a 100 km/h en 5,5 segundos y, todavía más importante para un deportivo de tracción delantera, incorpora un diferencial de deslizamiento limitado.

Por eso no deberíamos interpretar los 220 CV del Alpine como una especificación confirmada para el futuro Ford. Son simplemente una referencia de lo que permite actualmente esta arquitectura.

Ford tiene tiempo para ir bastante más lejos.

De hecho, si realmente quiere hacer honor a las siglas ST, seguramente la potencia será uno de los aspectos menos importantes del coche. El último Fiesta ST ya demostraba perfectamente esta filosofía.

Ford Fiesta | FORD

El último Fiesta ST tenía "solo" 200 CV

Antes de desaparecer, el Fiesta ST utilizaba un peculiar 1.5 EcoBoost de tres cilindros con 200 CV y 320 Nm. Hacía el 0 a 100 km/h en unos 6,5 segundos y podía alcanzar 230 km/h.

Sobre el papel nunca fue una barbaridad de potencia. Precisamente ahí estaba parte de su encanto.

Podía incorporar un diferencial autoblocante mecánico Quaife, tenía una puesta a punto muy específica del chasis y seguía utilizando una caja de cambios manual. Era rápido, pero principalmente era un coche diseñado para que el conductor se divirtiera incluso sin circular a velocidades absurdas.

Ese será probablemente el verdadero desafío de Ford con el eléctrico.

Hacer un coche eléctrico con 250 o 300 CV ya no resulta especialmente complicado. Hacer que tenga dirección comunicativa, un tren delantero efectivo, una suspensión divertida y ese punto juguetón que convirtió al Fiesta ST en uno de los utilitarios deportivos de referencia es bastante más difícil.

Ford Fiesta ST interior | Ford

El Fiesta ST perderá su motor, pero Ford no quiere que pierda su carácter

Por eso el posible regreso del Fiesta ST resulta más interesante de lo que inicialmente podría parecer. No sería simplemente recuperar unas siglas famosas para pegarlas sobre un coche eléctrico.

Ford está hablando abiertamente de volver a fabricar coches con personalidad propia y de trasladar parte de su experiencia en competición a sus modelos de calle.

Jim Baumbick, máximo responsable de Ford Europa, lo resume de una manera bastante sencilla: muchos conductores quizá no sepan explicar exactamente por qué un coche conduce bien, pero pueden sentirlo. Y esa es precisamente una de las cualidades que durante años distinguió a los Fiesta y Focus frente a muchos de sus rivales.

El futuro Fiesta ST podría perder el ruido del tres cilindros, la caja manual y buena parte de la ligereza de sus antecesores. A cambio tendrá par instantáneo, mucha más facilidad para superar los 200 CV y una plataforma que el Alpine A290 ya ha demostrado que puede convertirse en un pequeño deportivo convincente.

Ahora Ford tiene aproximadamente dos años para hacer la parte difícil: conseguir que, debajo de toda esa tecnología compartida con Renault, siga pareciendo un Ford Fiesta ST.