PUNTO MUERTO

¿Llegas al semáforo en punto muerto? La DGT no está muy de acuerdo contigo

Se trata de una práctica muy común entre los conductores, aunque la mayoría no sabe que las consecuencias no son positivas.

Muchos conductores tienen la costumbre de poner el coche en punto muerto cuando están llegando a un semáforo en rojo. La creencia de que esta maniobra permite ahorrar combustible, reducir el desgaste del motor o dejar que el vehículo ruede con mayor facilidad está muy extendida, pero la Dirección General de Tráfico (DGT) advierte de que esta práctica no es la más recomendable.

Según explica la DGT, circular en punto muerto antes de detenerse hace que el vehículo pierda el freno motor, una ayuda que permite reducir la velocidad de forma progresiva al levantar el pie del acelerador. Al eliminar esa retención, el conductor depende en mayor medida del pedal del freno, lo que incrementa su uso y puede reducir la capacidad de reacción si surge un imprevisto durante la maniobra.

Por este motivo, Tráfico aconseja mantener una marcha engranada mientras el vehículo pierde velocidad. La recomendación es levantar el pie del acelerador con antelación, dejar que el coche decelere de forma natural gracias al freno motor, frenar de manera progresiva y reducir de marcha cuando sea necesario hasta completar la detención.

Los expertos recuerdan que el punto muerto no convierte la conducción en más eficiente ni más segura. Al contrario, mantener el control del vehículo mediante una marcha engranada permite afrontar cualquier situación inesperada con mayores garantías y reduce la dependencia exclusiva del sistema de frenado.