BUENO, BONITO, BARATO, Y LOCAL
España inaugura su primera fábrica de coches eléctricos en tres décadas y el modelo que saldrá de allí cuesta menos que muchos utilitarios de gasolina. Liux empieza a producir este trimestre en Azuqueca de Henares.
Liux acaba de abrir la primera fábrica de coches eléctricos que se monta en España en tres décadas. La planta está en Azuqueca de Henares, tiene 6.000 metros cuadrados y arranca operaciones este trimestre con una inversión de 30 millones de euros repartidos en cinco años. En Castilla-La Mancha no se fabricaba un coche desde hace un siglo, así que el asunto tiene su importancia para la región porque la pone de nuevo en el mapa de la industria y podría atraer a nuevas fábricas de componentes.
La instalación va en serio y generará 485 empleos, de los cuales 185 serán directos, y alcanzará una capacidad máxima de 15.000 vehículos al año en 2028. Además, Liux ha invertido ya más de 12 millones de euros en desarrollo, planea ensamblar 2.500 unidades el primer año completo y las cifras cuadran con la demanda que están viendo.
El presidente de Castilla-La Mancha ha vendido el proyecto como un eje estratégico para la región, y Antonio Espinosa de los Monteros, CEO de Liux, insiste en que toda la ingeniería se hace en España con talento nacional y proveedores locales, por lo que no es un montaje de piezas chinas con bandera española sino fabricación de verdad, algo que en España dábamos por perdido.
El primer modelo se llama Big, aunque solo mide 2,7 metros y es un biplaza urbano de la categoría L7e. El precio arranca por debajo de los 18.000 euros, muy por debajo de la mayoría de eléctricos y habrá dos versiones de batería: 15 kWh con 175 kilómetros de autonomía y 20 kWh que llega hasta los 230.
Si necesitas moverte por ciudad sin gastar una fortuna, este coche te gustará porque duplica la eficiencia energética media del mercado y reduce la huella de carbono entre un 40% y un 80% respecto a un coche convencional. La carrocería es de fibra de lino reciclable, las baterías son modulares y todo está diseñado para consumir lo mínimo. Además, al ser L7e, podrías conducirlo con 16 años si tienes el permiso AM.
El Big responde a las necesidades reales de aquellos usuarios urbanitas que desean alcanzar la movilidad sostenible sin arruinarse ni exponerse a los elementos en un patinete Xiaomi (si fuese este otro Xiaomi, sería otra cosa). No es un capricho ecológico, sino una alternativa práctica al segundo coche. A cierre de septiembre de 2024, Liux ya contaba con más de 2.000 peticiones en lista de espera, así que la demanda existe.
Liux no se quedará en España y ya trabaja para comercializar el Big en Italia y Francia, dos países donde la movilidad urbana sostenible pesa cada vez más. La estrategia pasa por posicionarse en mercados europeos con alta densidad de población, donde un coche pequeño y barato tiene más sentido que un SUV eléctrico de 50.000 euros.
La compañía apuesta por producción local y talento nacional, lo que contrasta con muchas startups que diseñan en Europa, pero fabrican en Asia. España es el segundo fabricante europeo de coches y el octavo mundial, la red de proveedores y el know-how están ahí. Solo hacía falta que alguien se mojara.
Si el proyecto funciona, Liuxpodría abrir la puerta a que otras startups de movilidad eléctrica se planteen fabricar aquí en lugar de depender de terceros. Por ahora, el Big es el primer paso. Las expectativas están puestas en demostrar que un coche eléctrico español, barato y sostenible puede ser viable comercialmente, no solo un experimento subvencionado. En 2028 veremos si esos 15.000 coches anuales se convierten en realidad.