SEGURIDAD VIAL
Los diferentes modos de actual de manera correcta. Todo depende de por qué calle vamos conduciendo... y por qué carril.
Difícilmente pueda generalizarse la retórica ¿Quién no se ha cruzado con un vehículo de emergencia? Incluso acumulando años de experiencia al volante, es probable que un conductor jamás se haya enfrentado a tal circunstancia. Aunque salimos al tráfico preparados desde las autoescuelas, los segundos críticos de la situación real son capaces de aflorar nervios que el conocimiento adquirido no siempre tiene en los planes. Qué decir, insisto, cuando nunca nos hemos visto envueltos en escenarios de este tipo.
Entonces puede que procedamos de manera inoportuna, como resultaría frenar de golpe –¡todo lo que no se debe hacer!– y, en lugar de facilitar el paso del vehículo con prioridad, evitarlo provocando un accidente en cadena. O bien puede que reacciones apartándote a la derecha y, acto seguido, deteniéndote de ser necesario. En este caso, habrás actuado como indican los manuales… siempre y cuando la situación se produzca en una vía de un solo carril.
La clave, por lo tanto, radica en saber cómo maniobrar según el tipo de calzada por el que pida el paso urgente el coche de emergencia o los convoy y sus sirenas, pues, en caso de tratarse de una vía con más de un carril, todo dependerá de cuál estés ocupando en ese mismo momento.
Conduciendo por calle de doble sentido –con un único carril por sentido–, la maniobra correcta será siempre llevar nuestro automóvil lo más a nuestra derecha posible. Distinta será cuando el vehículo de emergencia o convoy se te aparezca en medio de una calzada con dos carriles por sentido. Aquí dependerá de por cuál vayas: si te toma en el carril derecho, nos apartaremos hacia la derecha; si vas por el izquierdo, pues desplázate a la izquierda. De esa manera, los vehículos de emergencia dispondrán de un corredor central.
Este corredor también se crea –siempre que todos maniobran como corresponde– cuando la escena se produce en un mismo sentido con tres carriles, pero técnicamente no como corredor central. Esto se debe a que el pasillo improvisado se forma entre el carril central y el izquierdo, ya que quienes conducen por el del medio acompañarán hacia la derecha a quienes van por la derecha, mientras el que avanza por el izquierdo se moverá al costado opuesto.
También hay maneras de proceder en rotondas –vaya cuna de nervios– según el tipo. En las de un carril, lo mejor será que la abandones de inmediato a la primera salida. Si la ambulancia, la policía o el camión de bomberos gira detrás tuyo por la misma salida, apártate al instante. En las rotondas de dos carriles, te harás a un lado evitando bloquear las salidas.
Contribuir a estos efectos pasillo hará que te olvides de las infracciones, pero, ante todo, que salves vidas. Recuerda siempre no frenar en forma brusca y, cuando la situación se da en autovías con tráfico fluido, alcanzaría con desplazamientos ligeros adonde te corresponda.