EL OPEL GRANDLAND, MÁS QUE UNA ALTERNATIVA
No vende como los referentes japoneses, pero abres su portón trasero y se convierte en una de las mejores opciones si priorizas la carga del día a día.
Como referentes del segmento y éxitos consolidados en el mercado español –son dos de los más vendidos del segmento– el Toyota C-HR y el Nissan Qashqai no necesitan presentación. La eficiencia de sus diversificadas mecánicas electrificadas y el consumo como pilares, coches que con diseños destacados entran por los ojos, actuales generaciones como continuidad de la popularidad, pero también como factor para la revitalización…
Son esos dos japoneses amos y señores de los SUV compactos híbridos. Sin embargo, hay una batalla que no ganan y es uno de los apartados más relevantes cuando analizas opciones de compra. Uno de los mejores maleteros del segmento se manifiesta como rayo aunque no tanto como coupé en comparación con sus rivales, porque, aunque se pasea por las calles con líneas derivadas del concepto Experimental, el Opel Grandland las interpreta de manera terrenal y recibe formas y proporciones de un SUV convencional.
El Grandland existe en modo tracción total e incluso así, con sus 485 litros básicos, supera las capacidades del maletero del C-HR de tracción delantera. Sin embargo, es precisamente el FWD en el que encuentra la mejor versión de su volumen de carga, con 550 litros con los asientos traseros en posición.
Así, este C-SUV alemán se impone por amplio margen a los 388 litros del Toyota híbrido eléctrico, pero también te da mucho más si lo comparamos con el Nissan que, con los 504 litros que garantiza tanto como microhíbrido como con la arquitectura e-Power, se presenta más competitivo, pero lejos de igualar las condiciones del Opel.
Su espacio de carga líder prevalece cuando esa misma segunda fila de butacas se pliega, lo que aumenta el volumen hasta unos 1.641 litros. Frente a ellos, los 1.447 litros máximos posibles y los 1.310 litros que el Qashqai y el C-HR ofrecen bajo la misma configuración, respectivamente, suenan insuficientes. Más allá de las comparativas, es el Opel Grandland un modelo que apuesta por la practicidad en pos del almacenamiento incluso más allá del maletero, pues ya en el habitáculo agrega 35 litros entre guanteras, compartimentos y huecos portaobjetos.
Un volumen de carga líder para concretar un SUV compacto del cual puedes esperar relación precio-calidad: ten en cuenta al Grandland y sus 29.400 euros como una alternativa algo más asequible que el Toyota y no tan excesivamente costoso en relación al valor de mercado del Nissan, que inicia justo debajo de los 27.000 euros. Sobre todo, claro, si necesitas transportar a diario.