UN SUV PEQUEÑO QUE QUIERE CONQUISTARTE
Un B-SUV compacto, hecho en Europa, y que está de oferta. Si eres fan de Ford, este es para ti.
Bajo el capó monta el conocido 1.0 EcoBoost de 125 CV en versión mild-hybrid; una configuración pensada para hacer la vida fácil en ciudad y ágil en carretera. El conjunto declara 0–100 km/h en 9,8 s, punta de 191 km/h y consumo medio homologado de 5,4 l/100 km, cifras creíbles para quien usa el coche a diario y de vez en cuando aprieta. La transmisión manual de seis velocidades deja al volante el control que disfrutará quien gusta cambiar marchas.
Si te gusta conducir, el Puma ofrece unas reacciones sólidas para su clase y un motor que, pese a ser tricilíndrico, tiene punch suficiente para adelantamientos y ritmos vivos. Además, la etiqueta ECO facilita pasos por ciudad sin tanto drama administrativo, algo que suma en el uso real.
La versión Titanium de acceso viene bien resuelta de serie: faros LED, asistencias (incluido aviso pre-colisión y detector de peatones), control de crucero, sensor de parking trasero y pantalla táctil con conectividad. No es lujo premium, pero sí todo lo necesario para no echar de menos extras caros. Está pensado para el usuario práctico que quiere seguridad y tecnología sin pagar por adornos innecesarios.
El maletero es otra de las cartas a favor al ser generoso y funcional. Sirve para escapadas de fin de semana, carrito de niño o cargar material de afición sin malabarismos. El interior cuida acabados y encaja bien para el segmento: buena ergonomía, plaza trasera útil y sensación de solidez que hace que el coche no suene a barato cuando subes a bordo.
En resumen, la dotación y la puesta a punto están orientadas al uso real: circulación diaria, viajes ocasionales y algún tramo divertido. No es un deportivo, pero sí un coche que recompensa al conductor sin exigir concesiones de comodidad.
El PVP recomendado es de 28.300 €, y la oferta de lanzamiento y financiación con la marca lo deja en 22.563 € o 150 € al mes según la promoción de enero. Y ese importe lo sitúa unos 3.200 € por debajo del Toyota Yaris Cross de acceso, y lo convierte en una alternativa muy atractiva si tu prioridad es conducir y ahorrar de salida.
El “Made in Europe” es otro motivo de peso para comprarlo, porque la fabricación cercana no solo reduce plazos de entrega y costes logísticos, sino que suele mejorar la garantía de repuestos y servicio posventa en los concesionarios locales. La etiqueta ECO es la guinda si vives en una ciudad como Madrid y te mueves por el centro.
Ojo a la letra pequeña, porque ese precio promocional exige la financiación con la marca. Si no financias, vuelves al PVP sin descuento (algo que también es recomendable).
Si buscas un B-SUV que no te de la lata y que no aburra al volante, con buen maletero, etiqueta ECO y una ficha técnica equilibrada por menos de 23.000 € con su oferta. Es la opción más lógica si eres un comprador racional que valora los coches sensatos.
Si el Yaris Cross te gustaba pero te ahogaba en presupuesto, este Puma merece una prueba en carretera.