EL REGRESO DE HONDA
La salvación de las marcas japonesas podría ser la nueva normativa europea: Honda se abrazaría al Made in EU para apostar por Europa
Honda estudia volver a fabricar coches en Europa después de abandonar su producción en 2021. La nueva normativa Made in EU podría cambiar su estrategia.
Europa está preparando una normativa para proteger su industria automovilística frente a la competencia extranjera, especialmente la china. Pero lo curioso es que esta estrategia podría terminar convirtiéndose en una oportunidad para las marcas japonesas. Honda, que hace cinco años decidió dejar de fabricar coches en el continente, ya contempla la posibilidad de regresar. Y el motivo no sería únicamente vender más, sino adaptarse a las nuevas reglas del juego.
Hans de Jaeger, presidente de Honda Europa, ha reconocido durante el salón EICMA de Milán que la compañía podría recuperar su presencia industrial europea dependiendo de cómo termine redactándose la nueva normativa comunitaria. No existe todavía un proyecto aprobado, pero el fabricante japonés vuelve a considerar una posibilidad que parecía definitivamente descartada.
Honda abandonó Europa como fabricante en 2021 y ahora podría regresar
Para entender la importancia de estas declaraciones hay que remontarse a 2021. Aquel año, Honda cerró su histórica fábrica de Swindon, en Reino Unido, donde llegó a producir aproximadamente 150.000 vehículos anuales y trabajaban unos 3.500 empleados. También puso fin a la fabricación de automóviles en Turquía.
La decisión formaba parte de una reorganización mundial que buscaba concentrar la producción en mercados con mayores volúmenes de ventas. Europa había dejado de resultar suficientemente atractiva para mantener sus instalaciones industriales.
Y lo cierto es que las cifras actuales tampoco invitan a construir una fábrica. Durante los nueve primeros meses de 2026, Honda matriculó aproximadamente 59.000 coches en Europa. El propio De Jaeger reconoce que semejante volumen resulta insuficiente para justificar una inversión industrial de esa magnitud.
Sin embargo, ahora existe un factor adicional: la legislación europea. Honda podría estudiar la producción local o incluso una colaboración industrial con otro fabricante que le permitiera aprovechar instalaciones existentes sin asumir por sí sola el coste de construir una nueva planta.
La normativa Made in EU podría cambiar las reglas para las marcas japonesas
La clave está en la denominada Industrial Accelerator Act, una propuesta presentada por la Comisión Europea que pretende favorecer los productos fabricados en territorio comunitario, especialmente cuando intervengan ayudas públicas o contratos de las administraciones.
En el sector del automóvil, la propuesta contempla que determinados vehículos electrificados deban ensamblarse en la Unión Europea y acreditar que al menos el 70% del valor de sus componentes, excluida la batería, tenga origen comunitario para beneficiarse de determinados incentivos. Las baterías tendrían sus propios requisitos.
Esto significa que un fabricante japonés que importe sus coches desde Asia podría encontrarse en desventaja frente a otro que produzca dentro de la Unión Europea. No supone una prohibición de vender automóviles importados, pero sí podría afectar a las ayudas que recibe el comprador y, por tanto, a su competitividad.
De hecho, Renault, Stellantis y Volkswagen ya han reclamado una definición más flexible del sello Made in EU, conscientes de que las cadenas de suministro actuales dependen de numerosos países.
Honda, por su parte, espera que la regulación reconozca a Japón como socio industrial fiable, teniendo en cuenta las inversiones que los fabricantes japoneses ya han realizado en Europa. Esto permitiría mantener una relación comercial favorable sin tener que trasladar necesariamente toda la producción.
¿Podría Honda volver a fabricar coches en España?
Por ahora no existe ninguna fábrica elegida, ningún país confirmado y tampoco un modelo anunciado para una hipotética producción europea. España podría ser una alternativa industrial por su experiencia en fabricación de automóviles y su amplia red de proveedores, pero Honda no ha señalado nuestro país como candidato.
Lo que sí está claro es que las ayudas vinculadas al origen del vehículo ya tienen consecuencias para el comprador español. El Plan Auto+ establece incentivos relacionados con la fabricación europea del coche y su batería, una fórmula que anticipa la importancia que tendrá el lugar de producción.
Para Honda, fabricar en Europa podría convertirse en una manera de mejorar su posición frente a los competidores y facilitar el acceso de sus futuros eléctricos a determinadas ayudas. Para el consumidor, la consecuencia podría ser una oferta más competitiva, aunque todavía es pronto para hablar de nuevos modelos o precios.
La paradoja es evidente: una normativa concebida para reforzar la industria europea frente a las importaciones podría acabar animando a uno de los fabricantes japoneses más conocidos a volver a producir aquí. Pero Honda todavía tiene que resolver una cuestión fundamental: vender suficientes coches para que ese regreso tenga sentido.