GENÉTICA SURCOREANA
El Hyundai Tucson fue el sexto coche más vendido en España en 2025, pero no hay conformismo. Se enfrentará a un profundo lavado de cara tanto exterior como interior, y también abandona los propulsores diésel
2025 confirmó que el Hyundai Tucson es uno de los coches favoritos de los españoles. Fue el sexto vehículo más vendido en nuestro país el año pasado con 11.335 unidades. Ahora tiene un duro reto por delante, aumentar la competencia contra los dos modelos de su segmento, SUV compacto, que le han superado, el MG ZS y el Toyota Yaris Cross. Pues Hyundai prepara una nueva generación del Tucson que puede dar la campanada.
Aunque la marca surcoreana no ha presentado nada sobre las novedades de uno de sus modelos estrella, se han filtrado informaciones, incluso imágenes, que ya nos indican cuál es el futuro inmediato del Tucson. Lo que sabemos está relacionado, sobre todo, con la estética, y no es a la que este coche nos acostumbra.
Va a pasar de ángulos redondos y simpáticos a otros cuadrados y robustos, características reforzadas en un capó plano que no busca embellecer sino proteger, lo mismo que el frontal de apariencia dura. En el mismo sentido, las protecciones inferiores de los laterales también son más contundentes. Por otro lado, en la parte trasera lo más reseñable es que los faros pasarán de ser horizontales a verticales.
Con estos cambios, el Hyundai Tucson, en su próxima generación (ya sería la quinta desde el inicio de su producción en 2004), reivindicará su condición de coche todoterreno. Aunque pueda no serlo puramente, sí que es capaz de afrontar distintos obstáculos y carreteras con desperfectos para asegurar que los pasajeros llegan donde les plazca.
Básicamente, Hyundai pretender expandir el nicho de mercado del Tucson. No solo busca atraer a aquellos que deseen comprar un SUV compacto, tan manejable como familiar, sino también a aquellos que quieran un coche de mayor dinamismo y que se adapte a distintas carreteras y circunstancias adversas. Es decir, el Tucson deja de ser un coche urbanita y avanza hacia el mundo rural.
El habitáculo también promete una revolución estética y de funcionalidades, mientras que en cuanto motorizaciones, una de las habituales en el Tucson está prácticamente descartada, la diésel. Es muy probable no exista versión 100% eléctrica y se quede en híbrida, híbrida suave e híbrida enchufable.
Como guinda, una de las principales novedades en cuanto a tecnología tiene que ver con el software, pues se incorporará el nuevo sistema operativo Pleos Connect. El próximo Tucson promete con su gran lavado de cara. Ya que queda poco para verlo por las calles proque podría llegar al mercado incluso a finales de este año o, como tarde, a principios del siguiente.