ABRAMOS EL SKODA OCTAVIA
Para quien busque consumo bajo sin depender de un enchufe, ahí está el Toyota Corolla. Para quien quiera presumir de autonomía combinada, el BYD Seal 6 llega con la promesa de recorrer hasta 1.500 kilómetros con batería y depósito llenos. Pero el Skoda Octavia juega a otra cosa.
Para el consumo adecuado sin recurrir a carga externa, un Toyota Corolla. Para una de las mejores eficiencias en modo enchufable, combinando autonomías de eléctrico y motor de combustión, el BYD Seal 6, que nos promete 1.500 kilómetros con batería y depósito a tope. El Skoda Octavia es otra cosa. No le basta con reivindicar las berlinas desde su diseño, que aspira a deportividad desde antes de acceder a versiones concretas como la RS.
No. El Octavia requiere otros poderes para acabar por destacar, y ese poder lo encuentra en su configuración. No es un sedán cualquiera. Si en algo se diferencia del japonés, del modelo chino y de tantos otros, es su identidad de sedán de cinco puertas. El resultado es claro: estamos ante un volumen de carga difícil de superar por sus rivales.
También cuenta con portón trasero. A excepción de su hermano mayor, el Skoda Superb que araña los 650 litros básicos, el Octavia es líder de este apartado al garantizar 600 litros con todo en su lugar. Bueno... No con todo: su volumen se reduce cuando la rueda de repuesto, el gato y la llave para tornillos viajan en su compartimento de doble fondo. Como sea, las ventas hablan por sí solas: en un mercado lejos de signarse por las berlinas, sus más de 1.700 matriculaciones españolas en el acumulado 2026 indican vigencia y respuesta de una demanda que toma nota de su relación precio-utilidad.
Uno de los mejores espacios por cantidad, pero también por forma y equipamiento. El propio diseño del vehículo le permite aprovechar lugar detrás de los pasos de rueda y utiliza separadores para generar cargas laterales. Por encima, unos ganchos retráctiles entran en acción cuando necesitas llevar bolsas colgando. A ras del alfombrado –todo el interior del maletero va enmoquetado y el fondo es reversible, ofreciendo un lado de goma–, seis ganchos de sujeción se encargan de asegurar la carga.
Lo que el BYD Seal 6 homologa en autonomía total, el Skoda Octavia lo cumple en volumen de carga final. Desde las mismas paredes del maletero, los tiradores envían los respaldos de asientos a dormir –en proporción 60/40– y así el coche, retirando también la bandeja, el espacio hasta los respaldos de las plazas delanteras crece hasta los 1.550 litros.
La apertura por pedal virtual moviendo el pie por debajo da la bienvenida a todas estas funciones, a las que se suma un gancho de remolque pivotable y también retráctil, que viene con adaptador y sale de su guarida, sí, desde el propio maletero. El mejor maletero que encontrarás en un sedán híbrido de menos de 30.000 euros.