¡BRUTAL!
El Yaris 2026 ahora lleva el motor del GR Sport, y eso cambia todo para quien busca un compacto con chispa sin gastarse un dineral.
Si quieres un utilitario que no sea un carricoche pero tampoco trague como un Cadillac, Toyota acaba de resolver tu dilema con la actualización del Yaris para 2026 porque la marca japonesa metido el motor Hybrid 130 en los acabados inferiores y ahora puedes conseguir 130 CV en un coche que no lleva la pegatina GR Sport ni el precio inflado que eso implica. La clave está en el acabado Style, que pasa de los 116 a los 130 CV y se convierte en la opción con mejor relación potencia-precio de toda la gama, mientras que el nuevo acabado Trendy llega para plantar cara al Corolla con un equipamiento más completo y un precio ajustado desde 22.500 euros.
El Hybrid 130 era territorio exclusivo de los GR Sport hasta ahora, pero Toyota ha decidido que tiene más sentido ofrecerlo en acabados intermedios para competir con los compactos premium que están ganando terreno en el segmento. El salto de 116 a 130 CV puede parecer pequeño en el papel, pero en un coche de este tamaño se nota en cada semáforo y en cada adelantamiento, porque la respuesta es mucho más rápida sin que el consumo se dispare. Además, mantener la etiqueta ECO y conseguir prestaciones decentes al mismo tiempo es algo que pocos rivales logran con tanta soltura, así que Toyota sabe perfectamente lo que hace al extender este propulsor a más versiones.
El acabado Style es el gran beneficiado de esta jugada porque incorpora el Hybrid 130 junto con equipamiento que antes solo aparecía en versiones superiores, como el detector de ángulo muerto y el asistente de salida segura. Vamos, que por un precio razonable te llevas un compacto con potencia suficiente para no quedarte dormido en las incorporaciones y con ayudas a la conducción que realmente sirven para algo, no esas tonterías decorativas que solo están ahí para inflar la ficha técnica. Los asientos delanteros y el volante calefactables vienen de serie, lo cual merece la pena si vives en una zona donde el invierno pega fuerte.
Por su parte, el Style Plus añade un techo panorámico, sistema Toyota Smart Connect+ de 10,5 pulgadas y Head-up Display de 10 pulgadas, aunque ahí el precio ya empieza a subir y podrías plantearte si realmente necesitas todo ese equipamiento extra. La diferencia entre el Style normal y el Plus depende de cuánto valores las pantallas grandes y el techo acristalado, pero el motor es el mismo en ambos casos y eso es lo que realmente importa cuando pisas el acelerador.
Toyota introduce el acabado Trendy como la novedad más visible de esta actualización, y lo hace con un equipamiento que pone en aprietos a modelos más caros de otras marcas. Lleva llantas de aleación de 17 pulgadas, faros LED con AHB, antinieblas LED, cristales traseros oscurecidos y sensores de aparcamiento delanteros y traseros con frenado automático, todo de serie por 22.500 euros con el motor Hybrid 120, así que si no necesitas los 130 CV pero quieres un coche bien equipado para la ciudad, esta versión te da todo lo esencial sin obligarte a pagar por cosas que probablemente no usarás.
El cuadro de instrumentos digital de 7 pulgadas y el cargador inalámbrico para smartphone completan un paquete tecnológico bastante decente para un acabado de entrada mejorado, porque Toyota sabe que la gente ya no acepta un compacto sin conectividad básica. Además, todos los acabados incluyen ahora retrovisores exteriores plegables electrónicamente, lo cual puede parecer un detalle menor, pero se agradece cuando aparcas en calles estrechas y no quieres que te arranquen el retrovisor cada dos por tres.
La paleta de colores también se actualiza con la llegada del Gris Celestita, que sustituye al antiguo Gris Grafito y se une a opciones como el Verde Everest, Negro Azabache, Blanco Classic, Azul Florida y Rojo Emoción. Si optas por el GR Sport Plus puedes conseguir acabado bitono con Blanco Perlado, Rojo Emoción o Gris Trueno, aunque esto ya entra en terreno de personalización donde el precio sube bastante. Vamos, que tienes opciones para todos los gustos, pero el color no debería ser el factor decisivo cuando lo importante es lo que lleva debajo del capó.
La gama arranca en 21.500 euros para el Active con motor Hybrid 120, lo cual es un precio muy competitivo si lo comparas con lo que piden otras marcas por compactos híbridos con menos equipamiento. El Trendy por 22.500 euros con el Hybrid 120 es la opción más equilibrada si buscas un coche completo sin extras innecesarios, mientras que el Style con Hybrid 130 es la jugada maestra si quieres potencia extra sin pagar el sobreprecio que llevan los GR Sport. Toyota ha rebajado notablemente la versión de acceso para hacerla más atractiva, y eso significa que ahora puedes entrar en la gama Yaris híbrida por menos dinero que antes sin renunciar a nada esencial.
La estrategia es buena, porque Toyota necesita mantener al Yaris competitivo en un segmento donde cada vez hay más opciones eléctricas e híbridas que amenazan su cuota de mercado, y bajar el precio de entrada y meter el motor bueno en acabados intermedios es una forma de asegurar ventas sin regalar el producto, así que si estabas esperando una excusa para cambiar de coche, esta actualización te da varios motivos para considerar seriamente el Yaris. No es el compacto más emocionante del mundo ni el más barato en términos absolutos, pero la combinación de fiabilidad japonesa, etiqueta ECO, consumos ajustados y ahora motores más potentes en versiones asequibles lo convierte en una opción muy sólida para quien busca un utilitario sin complicaciones que funcione durante años sin darte problemas.