UNA TRAMPA VISUAL PARA EVITAR ACCIDENTES

La trampa "visual" de la DGT para salvar vidas: pintar círculos blancos en el interior de las curvas

Los círculos blancos que están apareciendo en algunas curvas españolas no son decoración ni una nueva prohibición de la DGT. Su objetivo es modificar casi inconscientemente la trazada de los motoristas.

Ver una carretera de montaña llena de grandes círculos blancos puede hacer pensar que a alguien en la DGT se le ha ido la mano con la pintura. Sin embargo, la idea que hay detrás de estas extrañas marcas es bastante más interesante de lo que parece: no pretenden informar al motorista mediante una señal convencional, sino conseguir que cambie su trazada prácticamente de forma instintiva.

Y precisamente ahí está la clave. La DGT quiere combatir uno de esos errores que pueden parecer insignificantes hasta que aparece un coche circulando en dirección contraria: cerrar demasiado una curva con la motocicleta.

Círculos en las carreteras | DGT

Los círculos no indican por dónde tienes que pasar, sino por dónde no deberías hacerlo

La lógica es sencilla. Los círculos se colocan próximos al eje central en determinadas curvas y funcionan como una especie de obstáculo visual. El motorista tiende a separarse de ellos y, como consecuencia, realiza una trazada más alejada del tráfico que circula en sentido contrario.

No significa que exista una pared invisible ni que pisar necesariamente uno de esos círculos vaya a provocar un accidente. De hecho, se emplea pintura específicamente pensada para ofrecer adherencia. El verdadero objetivo está en la posición que adopta la motocicleta.

Porque hay una particularidad importante: que las ruedas permanezcan dentro de tu carril no siempre significa que todo tu cuerpo lo haga. Cuando una motocicleta está inclinada, el motorista puede aproximar considerablemente la cabeza y el tronco al carril contrario si ha elegido una trayectoria demasiado cercana a la línea central.

Es precisamente el tipo de situación que puede acabar mal cuando aparece otro vehículo de frente.

Círculos pintados en carreteras | DGT

Lo curioso es que la DGT ya llevaba años experimentando con nuestras trazadas

Aunque estos círculos hayan vuelto ahora a la actualidad, la idea no ha aparecido de repente. En Centímetros Cúbicos ya hablamos de estas peculiares marcas para motoristas en 2024, mientras que España lleva todavía más tiempo ensayando diferentes sistemas de señalización horizontal para indicar trazadas seguras.

Por ejemplo, La Rioja llegó a estrenar en 2018 marcas específicamente diseñadas para mostrar a los motoristas una trazada adecuada en determinados tramos.

Por tanto, más que una nueva señal que haya aparecido de la nada, estamos ante otra evolución de una filosofía bastante interesante: hacer que la propia carretera ayude a conducir mejor.

Círculos blancos en asfalto | DGT

La mejor señal puede ser aquella que no necesitas interpretar

Normalmente pensamos en una señal de tráfico como algo que debemos ver, reconocer y finalmente interpretar. Un círculo de velocidad significa una cosa, un triángulo otra y una línea continua establece una prohibición perfectamente definida.

Estos círculos juegan en otra liga. No necesitas recordar qué significa un símbolo para que produzcan el efecto deseado. Simplemente ocupan visualmente una parte del carril y favorecen que el motorista busque otra trayectoria.

Además, la trazada de una curva es uno de los momentos críticos de la conducción de una motocicleta. Como ya explicamos en Centímetros Cúbicos al analizar cómo afrontar correctamente una curva en moto, velocidad, posición y mirada son fundamentales para recorrerla con seguridad.

Círculos blancos en carretera | DGT

Por eso los círculos pueden parecer una solución casi demasiado sencilla. Y seguramente esa sea precisamente su mayor virtud. No hay electrónica, radares ni sofisticados sistemas de asistencia: solo unos litros de pintura colocados en el lugar adecuado.

La idea procede de experiencias realizadas fuera de España y los resultados obtenidos en Austria animaron a probar esta solución en otros lugares. Algunas informaciones sobre estos ensayos apuntan incluso a reducciones muy importantes de la siniestralidad en los tramos tratados.

Así que sí, llenar una carretera de grandes círculos blancos puede parecer inicialmente otra extravagancia de Tráfico. Pero detrás existe una idea sorprendentemente lógica: en lugar de decirle al motorista cómo debe tomar una curva, diseñar la carretera para que espontáneamente elija una trazada más segura.