¿DUDAS SOBRE EL ELÉCTRICO?

Volvo cuenta la verdad sobre los eléctricos, los clientes que lo prueban no quieren volver al diésel

Volvo asegura que entre sus clientes apenas encuentra conductores que, tras pasar al eléctrico, quieran regresar a un diésel o gasolina.

Volvo EX30 Volvo

Autonomía, recarga, precio, degradación de la batería o valor de reventa. Hay muchos argumentos que todavía hacen que algunos conductores se lo piensen dos veces antes de comprar un coche eléctrico. Pero Volvo asegura que está observando algo muy diferente cuando esos compradores finalmente dan el paso: apenas quieren volver al diésel o la gasolina.

Es la conclusión que la firma sueca extrae de la experiencia con sus propios clientes. Erik Severinson, director comercial de Volvo Cars, ha defendido durante el Strategy Update 2026 que el principal problema del coche eléctrico parece encontrarse antes de comprarlo y no necesariamente después de empezar a utilizarlo.

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Volvo asegura que sus clientes eléctricos no quieren volver atrás

La afirmación de Volvo es bastante contundente. Según Severinson, la compañía apenas encuentra clientes que, después de haber comprado y utilizado uno de sus eléctricos, quieran regresar a un vehículo de combustión.

El directivo incluso sostiene que, desde el punto de vista del usuario, el eléctrico termina siendo "un coche mejor". Una afirmación que, evidentemente, hay que entender dentro de la propia experiencia comercial de Volvo y que no significa que un eléctrico sea automáticamente la mejor opción para absolutamente todos los conductores.

Porque siguen existiendo situaciones en las que un gasolina, un híbrido o incluso un diésel pueden resultar más cómodos. Especialmente para quienes no pueden cargar en casa, realizan muchos kilómetros por autopista o dependen habitualmente de la infraestructura pública de recarga.

Precisamente, la recarga sigue siendo uno de los puntos que más intentan simplificar los fabricantes, con tecnologías como Plug & Charge, que Volvo ya ha incorporado en algunos de sus modelos.

Volvo EX60 | EP

El gran obstáculo del coche eléctrico puede estar antes de comprarlo

Y aquí está probablemente lo más interesante del mensaje de Volvo. Muchas de las dudas que rodean actualmente al coche eléctrico aparecen antes incluso de que el conductor haya convivido con uno.

¿Podré viajar sin problemas? ¿Dónde voy a cargarlo? ¿Cuánto durará la batería? ¿Perderá mucho valor? ¿Y si dentro de unos años la tecnología ha avanzado tanto que mi coche queda anticuado?

Son preguntas completamente razonables, y Volvo reconoce que esas barreras siguen existiendo. Sin embargo, la compañía sostiene que esa incertidumbre inicial no se está traduciendo después en un regreso significativo a los motores de combustión entre sus clientes.

La experiencia diaria también juega a favor del eléctrico en algunos escenarios: silencio de marcha, respuesta inmediata del motor, ausencia de vibraciones, conducción urbana sencilla y la posibilidad de salir cada mañana de casa con la batería cargada cuando se dispone de garaje propio.

Volvo EX60 | Volvo

Volvo ya se despidió del diésel

La postura tampoco resulta especialmente sorprendente teniendo en cuenta el camino que ha seguido Volvo durante los últimos años. La compañía fabricó su último coche diésel en 2024, cerrando una etapa que durante décadas había sido fundamental para la marca.

El cambio resulta especialmente significativo porque en 2019 la mayoría de los Volvo vendidos en Europa todavía utilizaban motores diésel. Apenas cinco años después, la marca dejó definitivamente de producirlos.

Ahora gran parte de su estrategia comercial gira alrededor de modelos eléctricos como el EX30, EX40, EX60 o EX90. De hecho, el Volvo EX60 es una de sus grandes apuestas eléctricas para competir dentro del segmento premium.

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Las ventas también respaldan parte del discurso de Volvo

Los últimos resultados comerciales aportan algo de contexto. Durante el segundo trimestre de 2026, las ventas mundiales de eléctricos puros de Volvo crecieron un 14% respecto al mismo periodo del año anterior. En Europa y otros mercados internacionales, el crecimiento alcanzó el 25%.

Además, los coches completamente eléctricos representaron alrededor de una cuarta parte de las ventas mundiales de la compañía durante ese trimestre, mientras que eléctricos e híbridos enchufables juntos ya superaron la mitad de sus matriculaciones.

Modelos como el Volvo EX30 se han convertido en una parte fundamental de esa estrategia y han permitido a la marca acercar su gama eléctrica a segmentos más asequibles.

Volvo EX30 Cross Country | Volvo

Probar un eléctrico puede cambiar la percepción

El mensaje de Volvo no demuestra que el coche eléctrico sea perfecto ni que resulte adecuado para todos. La infraestructura de recarga, los precios y la autonomía continúan siendo factores determinantes dependiendo del uso que vaya a darse al vehículo.

Pero sí plantea una cuestión interesante. Quizás una parte importante de la resistencia hacia el coche eléctrico proceda precisamente de conductores que todavía no han convivido durante suficiente tiempo con uno.

Al menos eso es lo que Volvo dice estar viendo entre sus propios compradores: muchas dudas antes de dar el salto, pero muy pocos deseos de recuperar el diésel después.