LA OTRA ELECTRIFICACIÓN
Xiaomi se hizo famosa con los eléctricos, pero ahora defiende que el motor de gasolina es la solución más lógica para sus SUV
Xiaomi defiende su apuesta por los coches eléctricos de autonomía extendida, con hasta 505 km eléctricos y un motor de gasolina que funciona como generador.
Xiaomi irrumpió en el automóvil presentándose como una alternativa tecnológica a Tesla. Primero llegó el SU7 y después el YU7, dos coches completamente eléctricos con los que la empresa china ha demostrado que su éxito no se limita a los teléfonos móviles. Sin embargo, su próxima gran apuesta tendrá batería, motores eléctricos y también un depósito de gasolina.
Lei Jun, fundador y máximo responsable de Xiaomi, ha tenido que responder a quienes consideran que la marca llega tarde al mercado de los eléctricos de autonomía extendida. Su argumento es sencillo: el mercado todavía tiene recorrido y esta tecnología puede ser más lógica que el eléctrico puro cuando hablamos de SUV enormes, pesados y pensados para viajar.
Un Xiaomi con motor de gasolina, pero que siempre se mueve con electricidad
Los nuevos Xiaomi Sky Nomad N70 y N90 no serán híbridos enchufables convencionales. Se encuadrarán dentro de los denominados eléctricos de autonomía extendida, conocidos habitualmente por las siglas EREV.
En estos vehículos, las ruedas se mueven siempre mediante motores eléctricos. El propulsor de gasolina no está conectado directamente a ellas, sino que funciona como un generador capaz de producir electricidad cuando la batería se está agotando.
En la práctica, el propietario puede utilizar el coche como un eléctrico durante sus desplazamientos cotidianos y recurrir a la gasolina en los viajes largos, sin depender por completo de la disponibilidad de cargadores.
La nueva familia Sky Nomad será muy diferente de los actuales Xiaomi YU7 y SU7. Lei Jun explica que estos últimos fueron concebidos como coches para quienes disfrutan conduciendo, con especial atención a la respuesta, las prestaciones y el comportamiento dinámico. Para ese planteamiento, el eléctrico puro era la respuesta más sencilla.
El problema de fabricar un SUV eléctrico gigantesco
Los Sky Nomad, en cambio, serán grandes SUV familiares con interiores espaciosos y configurables. Según Xiaomi, convertir un vehículo de estas dimensiones en un eléctrico puro obligaría a instalar una batería enorme.
Un SUV alto y voluminoso ofrece más resistencia aerodinámica que una berlina. También pesa más por su propia construcción. Si se aumenta todavía más el tamaño de la batería para compensar esa menor eficiencia, el coche termina entrando en un círculo vicioso: necesita más batería porque pesa mucho y pesa todavía más porque necesita una batería mayor.
Por eso Xiaomi considera que el extensor de autonomía permite alcanzar un equilibrio más razonable entre espacio, peso, autonomía y facilidad para viajar. No es una renuncia al coche eléctrico, sino una forma de evitar baterías desproporcionadamente grandes.
La marca asegura que sus nuevos modelos podrán alcanzar hasta 505 kilómetros de autonomía eléctrica según el ciclo chino CLTC. Es una cifra que deberá tomarse con cautela hasta conocer su equivalencia bajo el ciclo europeo WLTP, pero que permitiría realizar muchos desplazamientos semanales sin encender el generador de gasolina.
Hasta 505 km eléctricos antes de empezar a gastar gasolina
Una vez descargada la batería, Xiaomi anuncia un consumo mínimo de 5,7 litros cada 100 kilómetros para el N70. El N90, más grande y equipado con tracción total, homologaría 6,26 litros cada 100 kilómetros.
La compañía también promete un mantenimiento reducido para el extensor de autonomía. Después de la primera revisión, el sistema necesitaría mantenimiento cada tres años o cada 30.000 kilómetros recorridos utilizando el generador.
Lei Jun sostiene que estos nuevos EREV ya no son comparables con los primeros coches de autonomía extendida. Sus enormes baterías permiten usarlos como eléctricos durante buena parte del tiempo, dejando el motor térmico como una red de seguridad para trayectos largos.
La decisión tampoco está exenta de riesgos. Las ventas de vehículos EREV en China descendieron durante la primera mitad de 2026 y su cuota dentro del mercado de coches electrificados se redujo. Xiaomi, sin embargo, cree que el problema no es la tecnología, sino la falta de productos suficientemente atractivos.
La compañía utiliza como ejemplo al Li Auto L6, uno de los modelos que ha demostrado que todavía existe demanda para esta fórmula. Xiaomi no pretende elegir entre electricidad y gasolina como si fueran tecnologías enfrentadas. Su planteamiento es más pragmático: el eléctrico puro para los coches más deportivos y el extensor de autonomía para los SUV que aspiran a convertirse en una segunda casa.
Esta estrategia podría tener especial sentido cuando Xiaomi comience a vender coches en Europa. En mercados donde la infraestructura de carga todavía es irregular, un vehículo capaz de cubrir los desplazamientos diarios con electricidad y viajar sin depender de un cargador puede resultar mucho más fácil de aceptar que un SUV eléctrico con una batería gigantesca.