EL BULLI ELÉCTRICO CON 7 PLAZAS
El ID. Buzz LWB no es el eléctrico más asequible, pero sí uno de los más completos en cuanto a espacio, versatilidad y personalidad.
La Volkswagen ID. Buzz LWB es la versión más grande y práctica del icónico monovolumen eléctrico de Volkswagen. Recupera el espíritu del clásico Volkswagen Type 2 (Bulli), pero lo adapta a las necesidades actuales con un enfoque 100% eléctrico, tecnológico y familiar.
Más allá de su diseño llamativo, el LWB (batalla larga) convierte al ID. Buzz en un coche mucho más versátil y utilizable en el día a día.
En términos de tamaño, esta versión crece unos 25 cm respecto al modelo estándar, lo que se traduce en un cambio importante en habitabilidad. Gracias a ese extra de longitud, ahora puede configurarse con hasta siete plazas reales, con una tercera fila que ya no es testimonial.
Además, el maletero gana mucha capacidad incluso con todas las filas en uso, lo que lo convierte en una opción muy interesante para familias grandes o para quienes viajan con frecuencia.
A nivel mecánico, el ID. Buzz LWB incorpora una batería de mayor capacidad (86 kWh), lo que mejora su autonomía frente a la versión corta. Puede alcanzar alrededor de 450–460 km en ciclo WLTP, una cifra correcta aunque no sobresaliente.
En cuanto a potencia, ofrece versiones que rondan los 280 CV en tracción trasera, con variantes más potentes con tracción total (GTX) que superan los 300 CV.
La carga rápida también es competitiva, permitiendo recuperar gran parte de la batería en unos 30 minutos en condiciones ideales.En conducción, el ID. Buzz LWB está claramente enfocado al confort.
Es un coche fácil de llevar, con una dirección suave y un radio de giro sorprendentemente bueno para su tamaño. Se siente ágil en ciudad para lo que es, y muy estable en carretera.
Sin embargo, no es un vehículo pensado para disfrutar de la velocidad: su enfoque es relajado, priorizando la comodidad de los pasajeros. La versión larga puede resultar un puntito seca en firmes irregulares que la corta.
El interior es, sin duda, uno de sus mayores puntos fuertes. Ofrece muchísimo espacio en todas las filas, una gran sensación de amplitud y múltiples soluciones prácticas.
Las puertas correderas facilitan mucho el acceso en entornos urbanos, y la modularidad de los asientos permite adaptarlo a diferentes usos, desde transporte familiar hasta escapadas o incluso camperización ligera. Es uno de los eléctricos más funcionales del mercado en este sentido.
En cuanto a diseño, es probablemente uno de sus mayores argumentos de compra. El ID. Buzz destaca por su estética retro-modernizada, con colores bitono y una presencia que no pasa desapercibida. Es un coche emocional, que conecta con quienes buscan algo diferente a los SUV eléctricos tradicionales.
El principal inconveniente está en el precio, que lo sitúa en una franja alta del mercado. No es una opción económica, y eso puede frenar a muchos compradores. En definitiva, es un coche que tiene mucho sentido para familias o usuarios que valoran la practicidad y el diseño por encima de las cifras puras.