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CULTURA

Fangoria, Love of Lesbian y Dani Fernández brillan en un Low Festival que conquista Torrevieja

El festival deja atrás Benidorm y supera con éxito su estreno en Torrevieja, donde ha reunido a 50.000 asistentes durante tres jornadas. Fangoria, Love of Lesbian y Dani Fernández han encabezado un cartel que confirma el buen estado de forma del certamen.

Escenario principal del Low Festival 2026 durante la actuación de Love of LesbianRafa Galán

El Low Festival ya ha encontrado un nuevo hogar. Tras su salida de Benidorm, el certamen afrontaba en Torrevieja el mayor examen de su historia reciente: demostrar que el éxito del festival no dependía solo de una ciudad, sino de una identidad construida durante más de una década. La respuesta llegó en forma de 50.000 asistentes durante tres jornadas, un recinto lleno de principio a fin y un cartel que volvió a convertir el indie y el pop nacional en protagonistas del verano.

El Parque Antonio Soria se estrenó como sede con una organización solvente, mejores accesos y una infraestructura que permitió absorber el importante flujo de público sin perder el ambiente cercano que siempre ha caracterizado al Low. El cambio generó dudas durante meses, pero el estreno terminó despejando buena parte de ellas.

La programación volvió a apostar por el equilibrio entre nombres consolidados y nuevas sensaciones. El viernes arrancó con fuerza gracias al directo de Kasabian y al espectáculo de Fangoria, encargados de inaugurar una edición que ya desde su primera jornada reunió a miles de personas y confirmó que el traslado no había restado poder de convocatoria.

El sábado fue, probablemente, la jornada más multitudinaria. Love of Lesbian volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los grandes referentes del festival, mientras The Hives ofrecieron uno de esos conciertos explosivos que convierten cualquier escenario en una fiesta de rock. Pero si hubo un nombre propio fue el de Ultraligera. La banda madrileña confirmó definitivamente su ascenso meteórico con un concierto que congregó a un público entregado y evidenció que ya ha dejado de ser una promesa para convertirse en uno de los grandes fenómenos del indie español.

El domingo rebajó ligeramente las revoluciones sin perder intensidad musical. Sidonie abrió una última jornada cargada de himnos generacionales antes de que Dani Fernández firmara uno de los conciertos más celebrados del fin de semana, con miles de voces coreando cada canción. La Casa Azul puso el broche definitivo con una sesión de pop electrónico que transformó el recinto en una enorme pista de baile. En paralelo, artistas como Natalia Lacunza, Carlos Ares, Depresión Sonora, Barry B o Juventude completaron una programación que volvió a demostrar la buena salud del talento nacional.

Más allá de los cabezas de cartel, el Low mantuvo una de sus principales virtudes: ofrecer un recorrido completo por el panorama musical alternativo español. Entre escenarios convivieron el postpunk, el pop, la electrónica, el rock y las propuestas emergentes, consolidando una personalidad que pocos festivales conservan con tanta claridad.

La primera edición en Torrevieja también dejó claro que el público ha aceptado el cambio de ubicación. Las lanzaderas, las zonas de aparcamiento y los nuevos espacios permitieron mejorar la movilidad respecto a anteriores ediciones, mientras el recinto respondió con solvencia a la elevada afluencia de asistentes.

Con 50.000 asistentes y un estreno que ha superado la prueba más complicada, Low Festival inicia una nueva etapa sin renunciar a su esencia. Cambia la ciudad, cambia el paisaje y cambia el recinto, pero el festival mantiene intacta su capacidad para reunir durante tres días a varias generaciones alrededor de un mismo lenguaje: el de las guitarras, los estribillos coreados y la sensación de que, al menos durante un fin de semana, el verano sigue perteneciendo a la música.