El mundo del 'gaming' se transforma
Game over a los videojuegos de discos: las plataformas de consolas eliminarán el formato físico en 2028
El contexto Sony, la mayor empresa del sector de las consolas, ha anunciado que dejará de lanzar sus juegos en formato disco en 2028.
Resumen IA supervisado
El formato físico en los videojuegos está en peligro de extinción, con Sony anunciando que dejará de lanzar juegos en disco para 2028. Esta decisión preocupa a los jugadores, quienes sienten que se pierde una parte esencial de su pasión y que el vínculo con las sagas será menor. José Ángel Murillo, de 'Canadian Games', señala que los juegos digitales son más como un alquiler que una compra. Este fenómeno también afecta al cine y la música, donde el acceso depende de plataformas digitales. Solo los libros en papel resisten, manteniendo viva la tradición de compartir cultura.
* Resumen supervisado por periodistas.
El formato físico está a punto de desaparecer en el mundo de los videojuegos. Sony, la mayor empresa del sector de las consolas, ha anunciado que dejará de lanzar sus juegos en formato disco en 2028. Con esta medida, se acabó el intercambiar juegos con amigos, vender aquellos que no usamos o comprarlos de segunda mano para ahorrarnos un dinero.
La medida no ha gustado nada a los jugadores, que sienten que, con la desaparición de los discos, les están quitando una parte de su pasión. Además, aseguran que con los juegos en formato digital, el vínculo entre el usuario y la saga será mucho menor. "Te hacen pensar que es una posesión, pero realmente estás pagando un alquiler por tener ese artículo", explica José Ángel Murillo, dependiente de la tienda 'Canadian Games'.
Porque, por mucho que compremos un juego, nunca será completamente nuestro, ya que las plataformas podrán hacerlo desaparecer cuando quieran: "Vamos a pasar de ser propietarios de cultura a alquiladores de cultura".
Pero este fenómeno no solo afecta al sector del videojuego, ya que es algo extendido en el mundo de la cultura. En cuestión de años hemos pasado de comprar un DVD de una película a encender la televisión y elegirla a través de una plataforma, pero cuando la eliminan, el usuario nunca vuelve a tener acceso a ella.
Lo mismo ha pasado con la música. Hemos pasado de comprar un CD para escucharla en el coche a llevarla en una aplicación de nuestro teléfono móvil, asumiendo el riesgo de que, de un día para otro, nuestra canción favorita deje de existir en el mundo virtual y no podamos volver a escucharla.
Tan solo el libro sobrevive a este fenómeno, ya que, pese a que los e-books están cada vez más generalizados, el papel sigue siendo el rey de la lectura y el único formato que mantiene viva esa vieja costumbre de compartir e intercambiar cultura con nuestros seres más queridos.