Lleva tres de seis
¿Su último tango con Argentina? Messi, ante otra cita con la historia en una nueva final de Mundial
Los detalles El 10, a su 39 años, podría estar en el partido contra España ante su último partido vistiendo la albiceleste. Es el máximo goleador en las Copas del Mundo y en este 2026 se ha hartado a marcar mientras lideraba a su selección hacia Nueva York.
Resumen IA supervisado
Lionel Messi podría estar ante su último baile con la selección argentina. Después de su victoria en el Mundial de Qatar 2022, donde superó las comparaciones con Maradona al liderar a Argentina hacia el título mundial tras 36 años, Messi sigue siendo una figura icónica a sus 39 años. Con ocho Balones de Oro y títulos tanto con el Barça como con Argentina, ha jugado seis Mundiales, ganando uno y alcanzando tres finales. Ahora, en el Inter de Miami, se prepara para lo que podría ser su última actuación en Nueva York, enfrentándose a España en la final. Su talento y liderazgo lo mantienen como una amenaza constante y un candidato al título de mejor jugador de todos los tiempos.
* Resumen supervisado por periodistas.
Puede ser su último baile de albiceleste. Puede ser su último tango con Argentina. Su 'The Last Dance' particular. Una posible despedida que quién sabe si irá o no acompañada con otra estrella. Con un nuevo entorchado mundialista tras Qatar 2022. Tras esa victoria ante Francia que elevó, todavía más, a Lionel Messi. Que le llevó a ganar lo que le faltaba. Que hizo que ese escollo que tenía en cuanto a esa sempiterna comparación con Diego Armando Maradona quedara en nada.
Porque era la última barrera que le quedaba. La de ese título del mundo. La de liderar a Argentina, como en su día hizo El Pelusa, a ganar el Mundial. A levantar lo que llevaban, hasta 2022, 36 años sin elevar al cielo. Lo hizo en Qatar; estuvo a punto de hacerlo en Brasil. Está a un paso de repetir en Nueva York.
Es Messi. Así es Messi. Así es el ocho veces ganador del Balón de Oro. Así es un jugador que para muchos es el GOAT. Que para muchos es el mejor de todos los tiempos. Mejor que los Pele, Maradona, Cruyff o Di Stefano. En su carrera, título tras título a nivel colectivo e individual tanto con el Barça como con una Argentina con la que ya jugó el Mundial de 2006.
Siendo un chavalín, con el 19 a la espalda. Con un dorsal que pronto abandonó para heredar el peso, la carga y la responsabilidad del 10. Porque un gran poder conlleva una gran responsabilidad y, sin duda, Messi tiene un grandísimo poder con el balón en los pies. Ha jugado seis Mundiales y, aunque le costó arrancar y las dudas se cernían sobre su figura con la Albiceleste, ha disputado la final en tres. De momento, ha ganado uno.
El talento es talento, con 25 o con 39
Lo hizo con 35 años. Marcando y goleando. Liderando. Siendo el referente de esa Argentina que le arrebató el trono a la Francia de Mbappé. Que venció en la final a la campeona de 2018 para sumar la tercera estrella. Con ya 39 primaveras, la vida sigue igual.
Ya en Miami, en el Inter, el argentino se ha preparado a conciencia durante toda la temporada para llegar al máximo al Mundial. A una cita que tenía marcada en rojo desde, a buen seguro, Qatar 2022. Y es que la edad es solo un número, pues por más años que pasen su fútbol no envejece. Es lo que es. Es talento puro. Es saber que era difícil quitarle el balón en 2016 y sigue siendo difícil quitárselo en 2026. Ante Inglaterra, en la semifinal, su centro para Lautaro Martínez fue clave en la remontada. Su centro, por cierto, con la derecha.
Con su pierna menos buena. Con esa que ha marcado un buen número de goles de todos esos que le han hecho ser, de momento, el máximo anotador de la historia de los Mundiales. En este lleva ocho, casi nada. Ocho para un total de 21. Ha superado a Klose en este 2026, después de dedicarse a ganar para Argentina cada partido de la fase de grupos. En eliminatorias, más goles.
Es el capitán. Es el 10. Es la gran amenaza para España de cara a la final de Nueva York. Lo dice su historia. Lo dice tanto lo que ha hecho como lo que sigue haciendo. Lo dice todo lo que le ha llevado a ser considerado, para muchos, el GOAT del fútbol.
Quién sabe si lo de Nueva York será o no su último baile con Argentina. Si será o no el último tango de Lionel Messi. De momento, partido a partido, le queda una final por delante. Le queda una final contra España. Más allá... ¿el Mundial de 2030?